Dicen que el primer amor nunca se olvida. Este puede llegar a cualquier edad, pero sin lugar a dudas es más intenso en la adolescencia.
Esto se debe a que en la primer relación amorosa no existen tantos límites emocionales. Los jóvenes comienzan a sentir por primera vez la atracción física, el coqueteo, la emoción de gustarle a alguien, empiezan a descubrir un cúmulo de emociones que hace que bajen la luna con los pensamientos.
En esta edad, según la psicóloga Ana López, se debe tener mucho cuidado. Los jóvenes empiezan a descubrir un nuevo mundo colmado de cariños dados y recibidos y deben saber llevar una sana relación, que se base desde el principio en el respeto, pero sobre todo en una buena comunicación. Las relaciones también deben basarse en otros valores que se van aprendiendo y practicando en la medida en que avanza la relación.
El problema de iniciar una relación tan pronto es que al querer experimentar todo lo que implica una relación se olvidan de los límites y, si no los pones desde el principio, la pasión y el desenfreno se apoderan del noviazgo y uno de los dos puede salir herido o con responsabilidades mayores, como embarazos no deseados.
NO QUEMES ETAPAS
La etapa de la adolescencia es para disfrutar y la atracción es el mejor aliado, porque todo se basa en una ilusión. El querer descubrir y sentir es lo máximo para los adolescentes.
Es también una etapa de conocimiento entre los 13 y 15 años, dado que el contacto con el sexo opuesto es más real. Pasados los 16 años, los adolescentes van madurando y, poco a poco, van formando su camino y sus propios pensamientos. Prácticamente están dispuestos a sostener una relación, pero que solo debería basarse en compartir y unos que otros gestos de cariño.
Actualmente, las cartitas, las llamadas por teléfono, los chocolates, peluches y demás detalles románticos se quedaron atrás, debido a que los jóvenes cada día aprenden y se comportan como hombres y mujeres ya experimentados. Es ahí donde empiezan a practicar lo que los adultos hacen, cometiendo muchos errores.
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