Eduardo Enríquez

La libertad y la institucionalidad

Es increíble cómo frente a las claras ventajas que representan la libertad y la institucionalidad para el desarrollo de las naciones todavía abunda gente y gobiernos que insisten en tomar una dirección contraria.

Una y otra vez se ha demostrado que al progreso inevitablemente le siguen la libertad —que incluye el libre mercado— y la institucionalidad. Eso sí, hay que dejarlo claro, el progreso sigue fielmente a la libertad y a la institucionalidad cuando estas caminan juntas.

Cuando caemos en la tentación de dar rienda suelta al libertinaje, el progreso se ve frenado. Y peor aún, cuando la institucionalidad cede el paso a esos feos primos suyos llamados burocracia y dirigismo, el progreso no solo se frena, sino que se devuelve.

Voy a tocar un ejemplo nacional y otro internacional para ilustrar lo que digo.

El ejemplo nacional ya lo he tocado antes, pero me gusta retomarlo porque es una muestra palmaria de cómo se puede salir de la pobreza (y cómo regresar a ella cuando se actúa estúpidamente). Cuando se estaba discutiendo el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica con Estados Unidos (DR-Cafta) muchos teóricos del orteguismo gritaban horrorizados que el mentado tratado iba a acabar con los pequeños productores.

Pues bien, el tratado por suerte fue aprobado y uno de los rubros, el frijol, que antes era de simple subsistencia, rápidamente se coló entre los principales productos de exportación del país, alcanzó excelentes precios y se estaba convirtiendo en una fuente segura y fuerte de ingresos para los más pobres. Pero de pronto vino una sequía, le siguió la escasez del producto y luego una estupidez. En lugar de trabajar por mayor productividad y mantener los mercados abiertos, el actual régimen —irónicamente principal crítico entonces, pero ahora principal beneficiario del DR-Cafta— cerró las fronteras para obligar bajar los precios del frijol en el mercado interno, matando los mercados internacionales.

Ahora los productores de frijol, los más pobres entre los pobres, no hallan qué hacer con tanto producto pues su precio está por el suelo. El régimen les ofrece la “salida” de sembrar frijol negro para vender a Venezuela, pero hay una trampita, solo Alba Alimentos de Nicaragua, (Albalinisa), —léase los intereses Ortega Murillo— puede vender a Venezuela. Cuando hay un solo comprador, este pone el precio que le da la gana. Se acabó la libertad. Y cuando ese comprador encima tiene el poder político, lo que él dice es ley. Se acabó la institucionalidad.

Con ese ejemplo nacional queda claro entonces que cuando la institucionalidad y la libertad funcionan el progreso no tarda en aparecer. Pero igual de rápido desaparece cuando faltan sus dos “guías”.

Otro ejemplo, ahora se han formado dos bloques en Latinoamérica. Por un lado, el Alba, donde se han juntado el hambre con las ganas de comer (Cuba, Nicaragua, Bolivia, Haití, Ecuador, unas cuantas islitas y Venezuela, que por estar manteniendo a flote las economías de los demás ya ni papel higiénico tiene).

En ese bloque impera el dirigismo, la falta de libertad, el caudillismo y sus caprichos, todo bajo la bandera del “Socialismo del Siglo XXI”, una bandera que apenas logra ocultar la galopante corrupción reinante.

Por otro lado, ha surgido la Alianza del Pacífico, inicialmente conformado por Chile, Perú, Colombia y México. Estos son los estados más prósperos del subcontinente. Representan el 35 por ciento del Producto Interno Bruto de la región y un PIB per cápita de más de 10,000 dólares. No es casualidad que la mayoría de los países de ese grupo sean los más libres, mejor educados, más institucionalizados y democráticos de la región.

Se unen para buscar más y mejores mercados, en particular con los países que están en la otra orilla del océano, para seguir generando más y mejores empleos para su gente y para garantizar que el progreso que han alcanzado no se detenga.

Según la página web elcronistadigital.com, cuando le preguntaron al canciller ecuatoriano Ricardo Patiño cuál era la diferencia entre el Alba y la Alianza del Pacífico este respondió: “Nosotros (los del Alba) pensamos en el desarrollo social de nuestros pueblos y también en el desarrollo económico, por supuesto, pero no tanto como una guerra en la selva, sino como un espacio de complementación y de apoyo entre los países”.

Lo curioso es que los que destruyen la institucionalidad y por lo tanto promueven la “ley de la selva” o la ley del más fuerte, son los del Alba.

Si todavía tienen dudas sobre a qué grupo le va a ir mejor solo fíjense en una estadística: la cantidad de ciudadanos de los países miembros de cada bloque que abandonan sus propios países en busca de mejores oportunidades.

Columna del día Opinión Institucionalidad libertad archivo

COMENTARIOS

  1. nicasio
    Hace 13 años

    El gobierno juega con lo que no le cuesta. La irresponsabilidad no suda calenture agena. El despilfarro de los malos hijos de La Patria dejara una Nicaragua mendiga. La pobreza no se conoce en casa de los tantos Alcapones.

  2. rico frijol rojo
    Hace 13 años

    Magnifico,ahora quieren imponer frijol negro para que el monopolio
    de la familia gobernante haga y siga llenándose los bolsillos,que ya
    no tienen donde amontonarlos o guardarlos;ademas si aumentan la
    producción de frijol negro,dejaran de producir frijol rojito,que es el
    que por siglos hemos comido,en resumen el frijol rojo escaseara´ y
    por lógica el rojito su precio subirá a las nubes,y el nica chapiollo
    ya no podrá disfrutar de su gallo pinto,gracias a la avaricia gobernan
    te.

  3. ramon
    Hace 13 años

    …y cada individuo difiere en lo politico,lo q’ es natural porq’detras de esto estan los intereses personales,los intereses se clasificanen:Nacionales,de grupos e individuales cada uno tiene un sinfin de explicaciones y no termino hoy,quiero decir seamos correctos y no busquemos patas a la culebra,el hecho de q’ud tenga sus preferencias economicas,politicas e ideologicas estas no necesariamente son iguales a las mias y otros,en su articulo veo mas politica q’economia y esta es pobre y sin garra

  4. ramon
    Hace 13 años

    El mercado no reconoce familia ni quien especificamente lo promociona,la unica condicion es q’hayga gente y que esta gente este apertrechada de poder adquisitivo y si no hay poder adquisitivo pues la persona racional lo crea este poder adquisitivo es antiproducente decir este es buen mercado,este es mal mercado,el libre albedrio en en las libertades individuales en lo economico y politico no es igual al azar,el mercado es una fuerza ciega q’hay conducirla y para eso esta la politica y esta….

  5. Lobo de Heredia
    Hace 13 años

    Queda en evidencia la diferencias enre Costa Rica Y Nicaragua.
    Costa Rica recien se incorpora a la Alianza del Pacifico, y Nicaragua vendera frijles negros a su grupo el Alba.A quien le ira mejor ??

  6. Gabriel M. Telleria
    Hace 13 años

    De acuerdo Guayo, pero por otro lado, existen claros ejemplos historicos de gran progreso, avance social y economico, como Chile y Nicaragua, ambos producto de regimenes dictatoriales que gobernaron por decadas. En general, el rey benevolente o el dictador progresista es el sistema de gobierno mas eficiente; lastimosamente a cambio de la libertad e institucionalidad, como vos decis.

  7. Anonimo
    Hace 13 años

    Es increible como este gobierno de «los pobres» esta destruyendo nuestra patrimonio. Es momento que actuemos, quien manda es el pueblo, somos nosotros, tenemos que detenerlo. Estan violando lo mas importante nuestra libertad en todo los aspectos.
    Quieren aprobar una ley para meter a la cárcel a las personas que roben energía, por que no imponemos nosotros una ley que meta a la cárcel a todos los ladrones que están robando al pueblo descaradamente. donde está la procuraduría general de la

  8. Miguel Peña
    Hace 13 años

    Dr-Cafta es la misma M. Ya tubieron su Dr-Cafta pero el progreso no. Ahora, yo no veo que un grupo este mejor que el otro, todos quieren exportar y dejar al ciudadano sin nada. Miles de Mejicanos son deportados de estados unidos al igual que de cualquier otro pais de LA. La diferencia enrealidad es esta unos tienen papel higienico pero se limpian con hoja de elote porque no lo pueden comprar otros lo tienen a precio alcanzable pero no lo pueden comprar porque no hay entonces tambien hoja de elot

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