Una de las inquietudes más frecuentes que recibo a través de múltiples vías es: ¿llamarán a Everth Cabrera al Juego de Estrellas?
Y aunque sé que nos apuramos mucho, y que nuestro entusiasmo agranda virtudes y esconde defectos, esta pregunta merece respuesta.
Primero, me encantaría, pero es difícil. Intervienen muchos factores, a pesar que el nica brilla con luz propia.
Batea .261, con cuatro jonrones y veinte remolques. Y con 19 robos encabeza la Liga Nacional. Lidera a los Padres en anotadas, en hits, triples y bases por bolas.
Eso tiene significado, pero no sé si lo suficiente como para abrirle un espacio. Un primer “problema” es que hay varios shorstops en medio de grandes campañas.
Troy Tulowitzki de Colorado, acumula .335, con 12 jonrones y 43 remolques. Y aparte de sus buenas cifras, es un torpedero famoso.
Jean Segura de Milwaukee, es joven, pero encabeza el bateo de la Liga Nacional con .358. Y si no es titular, va de suplente en el short.
Hay otros como Brandon Crawford de los Gigantes, de gran defensa y batea .283. Y Jimmy Rollins vuela bajo (.258) pero es muy popular.
Recuerde que todo incide en las votaciones. Y si se escoge un representante de los Padres, ¿tiene chance?
El jugador más importante, conocido y famoso de los Padres es Chase Headley, un antesalista que batea .259, cinco jonrones y 16 remolques.
Headley podría no tener chance, pero hay otros oponentes en el equipo. Jason Marquis (6-2 y 3.70) y Luke Gregerson, un relevista.
Gregerson tiene 3-2 y diez juegos sostenidos, y además, lanza para 0.83. Pero claro, queda un mes por delante y algo puede cambiar.
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