La historia no les gusta a los que han hecho de Nicaragua un país empobrecido, que la han degradado moralmente en primer término y luego en el aspecto económico y social, si traemos a luz lo acontecido antes del 19 de Julio de 1979. En la época dorada de nuestra nación cuando había empleo suficiente, el ingreso per cápita era superior al de hoy, la gente trataba a los demás con cortesía, no habían pandillas mezcladas con la política, se financiaba a los pequeños y medianos productores especialmente a los de granos básicos sin fines políticos.
Ahora tenemos todo lo contrario. Entonces, ¿qué hemos progresado y cuándo volveremos a ser el Granero de Centroamérica? Al haber inventado los sandinistas la cultura del no pago que provocó junto con los préstamos a allegados políticos el cierre del Banco Nacional de Nicaragua, ahora tenemos un banco altamente politizado que no le pagan por la misma cultura que aún existe. Esto obliga a pensar cuándo tendremos un ente similar al Banco Nacional de la época dorada.
Los nicaragüenses tenemos una utopía de vieja data. Al mencionarla pensamos en Santo Tomás Moro, quien es patrono de los gobernantes y políticos, pero me parece que es una grosería esta vinculación. Al menos en el círculo satánico del socialismo del siglo XXI, quienes se han inspirado en la aberrante historia de Cuba, cuyo detractor todavía Dios lo tiene con vida, y piensa mucha gente que este les ha recomendado a todos estos dictadores que no se dejen quitar el poder, que empleen cualquier cosa por muy arbitraria que sea, pero que se mantengan en el poder, como lo dijo el fallecido Tomás Borge.
Para aparentar democracia estos países carcomidos por similares procedimientos esconden su seguridad de perder las elecciones en fabricar elecciones fraudulentas, como las que hemos experimentado los nicaragüenses, los venezolanos y los ecuatorianos, y el mismo camino lleva el que fuera líder sindical de los productores de coca en Bolivia, quien, irrespetando la Constitución, va por la tercera reelección. ¿Por qué no quieren dejar el poder? Por instrucciones de Fidel Castro, o porque se les terminaría la maquinaria de incrementar de manera extraordinaria sus fortunas personales y la de sus allegados, buscados entre los más incompetentes y son los que mejor manejan la corrupción.
Todos están tratando de controlar los medios de comunicación, comprando radios, televisoras o simplemente poniéndoles trabas para que dejen sus justas críticas, como lo hemos visto en Argentina con El Clarín, en Venezuela con Globovisión y también en Ecuador y Bolivia y ya no digamos lo de Nicaragua. El deterioro de los derechos humanos en nuestra nación, las violaciones constantes a la Constitución, el control de los poderes del Estado, de la Policía, que ya no debiera llamarse nacional sino sandinista, o mejor, orteguista, las órdenes para que ningún funcionario ya sean ministros u otros den información a los pocos medios que todavía no están controlados.
Los países mencionados tienen en común sistemas electorales muy bien acondicionados para cambiar los resultados, con directores ultra serviles como el multimillonario Rivas en nuestra pobre nación, y la Tibisay en Venezuela, que pregonaba junto con el dictador que su sistema electoral era el más perfecto del mundo, siendo todo lo contrario.
Todos estas naciones sojuzgadas por ineptos dictadorzuelos, como el caso de Nicolás Maduro que no cesa de llamarse hijo de Chávez y asegura que este se le apareció en forma de un pajarito chiquito, y las otras estupideces dichas como que al morir Chávez y llegar ante Jesucristo influyó para que nombraran al primer papa latinoamericano. Recientemente dijo que él conocía con nombre y apellido a los 900,000 traidores que, siendo chavistas, votaron por la oposición, demostrando así cómo controlan el sistema electoral. Roberto Rivas debiera asesorar al inmaduro de Maduro para hacer el fraude menos evidente. ¿Cuándo tendremos un consejo electoral honesto, imparcial y respetuoso de las leyes? ¿Cuándo tendremos gobernante y funcionarios que respeten la Constitución, que no digan tantas mentiras y no estén conquistando conciencias con dinero o con amenazas a los que ellos consideran que deben estar de su lado? Lo triste e indignante es que ciertos políticos cuya misión es hacerse ricos lo más pronto acceden a los sobornos y no les dé un ápice de vergüenza. ¿Cuándo Nicaragua volverá a ser República? El autor es cooperativista, fue funcionario del BNN.
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