Los ministros de Relaciones Exteriores de los países de la Unión Europea (UE) acordaron ayer en Bruselas levantar el embargo de armas para los rebeldes sirios, pero ningún país tiene la intención de hacerlo durante los dos próximos meses para no entorpecer la iniciativa de paz ruso-estadounidense.
En la práctica, no debería cambiar nada para los rebeldes, que se enfrentan a la ofensiva del Ejército sirio, sobre todo alrededor de la ciudad Qouseir (centro).
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