AFP
La Unión Europea (UE) decide este lunes si prolonga el embargo de armas que pesa sobre Siria o si lo flexibiliza para ayudar a la oposición del régimen del presidente sirio, Bashar Al Asad, tal como quiere Reino Unido, apoyado por Francia.
Pero el asunto divide a los 27 ministros de Exteriores de la UE desde hace meses, ya que un grupo de países, encabezados por Austria, creen que dar más armas a la oposición empeoraría el conflicto. «Hay una fuerte voluntad de intentar encontrar una solución europea», declaró la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, a su llegada a la reunión de ministros en Bruselas.
Los europeos deben decidir si renuevan o modifican el régimen de sanciones contra Siria, que expira el 31 de mayo, incluido el embargo de armas. Es importante que «mostremos que estamos dispuestos a enmendar el embargo y así enviar un mensaje a Asad», el presidente sirio, dijo el ministro británico de Exteriores, William Hague. «Estamos tratando de encontrar una posición común», añadió. Pero el ministro austríaco, Michael Spindelegger, volvió a insistir que «espera encontrar un compromiso» para «prolongar el embargo».
La mayoría de países se inclinan por un punto intermedio: un levantamiento parcial del embargo, bajo estrictas condiciones. España exhortó este lunes a sus socios a enmendar el embargo «para proteger a la sociedad civil». De todas maneras, el ministro español de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, aclaró que habrá que evaluar «caso por caso para evitar que [las armas] caigan en manos equivocadas». El ministro subrayó que la posición de mantener el embargo tal como está «ni garantiza ni ayuda a detener la masacre de la población siria».
Cualquier decisión necesita la unanimidad de los Veintisiete, por lo que deberán alcanzar un consenso. El servicio diplomático de la UE espera alcanzar un compromiso al menos con dos opciones sobre la mesa: mantener el embargo hasta ver los resultados de la próxima conferencia internacional de paz en Ginebra, en la que también participará el régimen sirio, propuesta por Estados Unidos y Rusia para tratar de poner fin a una guerra que se está extendiendo a Líbano.
Otra posibilidad es prorrogar el embargo durante un periodo de tiempo determinado. Luego levantarlo pero con estrictas condiciones, definiendo claramente qué armas y a quién se podrían entregar.
La organización humanitaria Oxfam estimó que un levantamiento del embargo podría tener «consecuencias devastadoras» para la población civil. Eso «sería irresponsable y podría acabar con el frágil atisbo de esperanza que ofrece la cumbre americano-rusa».