Martha Vásquez
Zoilamérica Ortega Murillo, representante de la Fundación Centro de Estudios Internacionales de Nicaragua (CEI), demandó a Jan Gerhard Lassen, embajador de la Real Embajada de Noruega, por incumplimiento de convenio de “manera sorpresiva” causando perjuicios económicos al organismo.
“Como fue de conocimiento de la opinión pública por motivos de persecución política, la Embajada de Noruega suspendió el convenio de colaboración que tenía con el CEI” explicó Ortega Murillo.
Agregó que “el tipo de presión que Valdrack Jaentschke, viceministro de Cooperación Externa de Nicaragua, ejerció en la embajada implicó que este gobierno no cumpliera con compromisos de pago de una serie de rubros, para poder finalizar un convenio, en este sentido estamos demandando por suspensión de convenio para que se honren todas las deudas en que hemos incurrido”, explicó Ortega.
LA PRENSA solicitó vía correo electrónico la versión de la Embajada de Noruega en Guatemala, pero aún no llega respuesta.
Según la demanda civil, la Embajada de Noruega decidió bajo la figura de un adéndum, prorrogar las relaciones jurídicas y contractuales con el CEI del proyecto 2010 al 2012 a los meses de enero y febrero de 2013; mientras se daba por finalizada la parte negociadora del nuevo proyecto financiado (2013 al 2015 y 2013- 2014), pero no cumplió.
Los proyectos en mención son: “Respuesta Multisectorial por los Derechos Humanos de la Diversidad Sexual y la Equidad de Género” y “Diversidad Sexual en Centroamérica: Prevenir la Violencia de Género para Promover los Derechos Humanos”.
“Como ya había un convenio hablado y por escrito, el CEI, en calidad de responsable contrató personal y renovó contratos de gastos administrativos mientras se formalizaba la firma de un convenio en el cual se financiaría un proyecto por los años 2013 al 2015 en lo relativo al nacional, y lo que respecta al regional 2013- 2014”, explicó la hijastra del presidente inconstitucional Daniel Ortega e hija de la primera dama Rosario Murillo.
COOPERACIÓN COMO INSTRUMENTO DE PERSECUCIÓN
En la demanda civil el CEI solicita al juez que ordene a la Real Embajada de Noruega el pago de presupuestos retroactivos de los adéndum negociados, tanto del proyecto nacional como regional, que asciende a la suma de US$$ 68,635 dólares.
Para Ortega es lamentable haber llegado a este punto por “presiones del Gobierno Nicaragüense de utilizar a las agencias de cooperación como instrumento de persecución”. “Quieren arrinconarnos a partir de una situación económica grave para que los grupos, organizaciones y empresas con las que tenemos deuda nos demanden y finalmente darnos el tiro de gracia”, dijo la perjudicada.
Zoilamérica Ortega reiteró que el CEI quiere dejar un precedente porque las organizaciones no gubernamentales “no deben estar bajo la lupa de presión política, tenemos derecho a hacer nuestro trabajo”, reiteró.
RECUERDA CASO BOCHORNOSO
La representante del CEI recordó que ella ya pasó una situación compleja en las instancias judiciales, pero que acude a ellas porque es parte del convenio firmado con Noruega.
“Quiero enfatizar que para mí, llegar a este punto es lamentable, yo ya he vivido una situación en las instancias judiciales sumamente compleja y estoy aquí como representante del CEI porque el convenio así lo establece cuando no hay acuerdo”, dijo Ortega.
La representante del CEI enfatizó que lo sucedido a su organización es parte del “modus operandi para frenar el trabajo de las organizaciones no gubernamentales, para frenar la conciencia crítica de la sociedad civil nicaragüense e impedir la participación en igualdad de condiciones”, dijo la perjudicada.
En 1998 Zoilamérica Ortega se enfrentó a su padrastro Daniel Ortega a quien señaló de violación en su contra.
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