¿Qué Román “Chocolatito” González veremos esta noche en el ring del gimnasio Polideportivo España, de Managua, ante el colombiano Ronal Barrera?
Buitrago marcó 109 libras, al igual que Aguilar, para este duelo pactado a 8 rounds.
Hoy también actuarán Edwin Palacios (147) ante Rudy Cordero (146), Róger Collado (109) versus Julio Buitrago (109), Michael Mora (140) ante Howard Omier (141), más otros cuatro combates.
La velada iniciará a las 7:00 p.m. en el Polideportivo España. La entrada general será de 150 córdobas, con 400 para ring side y 700 en el área vip.
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¿Será aquel boxeador de precisión milimétrica, dueño de un golpeo agobiador, una poderosa pegada, ganchos paralizantes y un olfato del nocaut que ha doblado las rodillas a 28 de 34 rivales que ha enfrentando a lo largo de su carrera?
Estas son parte de las interrogantes de esta noche, cuando el “Chocolatito” enfrente al “Indio” Barrera. Y la mayoría surgieron ayer mismo en la ceremonia del pesaje, en donde González se presentó con 116 libras y por esa razón tuvo que reformularse el contrato de su pleito con Barrera.
Ambos cumplieron con ese nuevo peso pactado. Y no será en minimosca, la actual división en la que reina como Supercampeón de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), ni mucho menos en mosca o supermosca.
Hoy peleará en peso gallo, una división en la que recientemente reinaron boxeadores de la talla del filipino Nonito Donaire, y en la que actualmente se encuentran Koki Kameda, Anselmo “Chemito” Moreno, Joseph Agbeko, entre otros.
“Yo había acordado pelear en 112 para 113 libras, pero la empresa (Prodesa) me dijo que la pelea se iba a realizar en 116 libras como máximo. Yo acepté porque a eso vine a Nicaragua, pero me van a pagar más en reconocimiento por haber aceptado ese peso”, dijo Barrera.
Barrera notó al “Chocolatito” asfixiado por marcar 116 libras, desesperado por irse a rehidratar, mientras él tuvo que beber un poco de agua para marcar el nuevo peso.
El “Chocolatito”, un peleador que nunca había enfrentado problemas para marcar el peso, fue escueto ante los medios. Y se marchó tan rápido como llegó a esta cita con la báscula que se le terminó complicando en lo que ojalá no sea una mala señal para esta noche.
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