Cuando María Esther López tenía 16 años ya trabajaba en radio, fue ahí donde aprendió a hacer el guión radial. También escribía poemas y participó en una convocatoria donde le pidieron que escribiera sobre “madres solteras” sin saber que un día “yo sería madre soltera también”, relata.
Después trabajó en el campo cinematográfico haciendo guión de cine, hasta que llegó a la televisión.
“Hago el papel de una madre soltera, soy la mamá de la protagonista para mí fue un honor porque Florence Jaugey, a pesar de ser francesa se ha convertido en un icono del cine nicaragüense”.
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“Soy de la generación de los ochenta”, comenta orgullosa. “Para esa época se hacía una mejor producción televisiva, no como las cosas que ahora pasan al aire. Había mucho apoyo del extranjero para capacitar en televisión”, dice.
López agrega que son 33 años de laborar en medios de comunicación, no solo presentando, sino también produciendo y dirigiendo. “Ha sido un trabajo de mucho esfuerzo”, reconoce, ya que “muchas de las producciones independientes carecen de apoyo”.
EL CARIÑO DEL PÚBLICO
Para ella la mayor satisfacción es el reconocimiento del público, desde la clase alta hasta la clase media y baja “cuando me ven en el mercado Huembes o en el Oriental, o ya sea en el supermercado, se me acercan y me expresan cariño y respeto, hasta me preguntan cuándo volverá El Clan de la Picardía”, cuenta entre risas quien confiesa que “a mis 50 años siento que he logrado mucho para ser alguien que una vez pasó hambre. Yo vengo de la pobreza extrema. Muchas veces dormí y desperté con hambre”.
Para López la parte negativa de trabajar en televisión es el poco apoyo gubernamental en proyectos culturales.
María Esther considera que a través de los programas que ha estado, como La Liga del Saber, Festival El Gastón, Telecocinando, El Pollito y ahora Nicaragua en mi Sazón, desde donde ha contribuido a la cultura nacional promoviendo artistas y nuevos rincones de nuestro país, así como un referente dentro de la historia de la gastronomía pinolera.
Desde su casa María Esther conduce el programa culinario en su cocina y edita desde su sala. Reconoce que la falta de apoyo económico impide contratar más personal para la producción de la cual se siente orgullosa. “Lo hago por amor al arte”.
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