El fracaso de negociaciones, ayer entre el Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) por un aumento en las jubilaciones radicalizó las protestas de la COB, con cortes de rutas y movilizaciones de mineros, maestros y fabriles que recorrieron las calles de La Paz con estruendosas explosiones de dinamita.
Algunos manifestantes trataron de ingresar a la Plaza de Armas y chocaron con antimotines que los dispersaron. Además, una decena de esposas de policías de baja graduación inició una huelga de hambre en demanda de la jubilación y por el incumplimiento de un convenio para mejorar las condiciones laborales y de suministro de víveres firmado en 2012.
El Gobierno insiste en que la propuesta de la COB, de otorgar un ciento por ciento de jubilación a los mineros y ochenta por ciento al resto de actividades, afectaría la estabilidad del sistema de pensiones en menos de diez años.
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