Managua/ACAN-EFE
Autoridades y diputados sandinistas descartaron hoy aumentar de 60 a 65 años la edad de jubilación y duplicar de 750 a 1,500 las semanas de cotizaciones al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), a pesar de que ayer el asesor presidencial para asuntos económicos, Bayardo Arce y el diputado sandinista Gustavo Porras indicaron que los cambios podrían centrarse en el incremento de los porcentajes de las cuotas de cotización de los trabajadores.
«El mensaje es clarito: tenemos que buscar otras formas de hacer viable el Seguro Social, pero no es a través del incremento de las cotizaciones, ni de su monto, o de los años a cotizar», señaló a periodistas el presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, el sandinista Wálmaro Gutiérrez.
El asesor para asuntos económicos de la Presidencia, Bayardo Arce, anunció en la víspera que en las próximas semanas iniciarán las negociaciones de modificación al sistema de pensiones, la cual entrará en vigor a partir de 2014.
También descartó implementar la propuesta del Fondo Monetario Internacional (FMI) a Nicaragua de aumentar de 60 a 65 años la edad de jubilación y duplicar de 750 a 1.500 las semanas de cotizaciones al INSS, lo cual ha sido rechazado por sindicatos locales.
«Hemos hallado una fórmula que haría innecesario aumentar las semanas», sostuvo Arce, que dijo que la misma «fórmula» será planteada, antes de hacerla pública, a la patronal y a sindicatos.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, dijo hoy esperar que esa «fórmula» no sea sólo subir el porcentaje que paga la patronal al Seguro Social por cada trabajador.
El jefe del grupo parlamentario oficialista, Edwin Castro, anunció el 6 de mayo pasado que este año no impulsarán la reforma a la Ley del INSS y, particularmente, al fondo de pensiones, a como lo había acordado con el FMI.
El experto en temas sobre seguridad social y economía Jorge Toledo ha dicho que, si el Estado «quisiera arreglar el asunto, asumirían la deuda que el gobierno tiene con el INSS de 102 millones de dólares, pero no les conviene ni al gobierno ni al FMI, así que mejor lo ignoran».
Según el Ministerio del Trabajo, en este país existen 643,538 empleados que cotizan al INSS y, de acuerdo con medios oficiales, 134,296 jubilados reciben sus pensiones de vejez.
El FMI, además, ha pedido al gobierno de Nicaragua disminuir la informalidad de su mercado laboral, que alcanza el 70 %, segmento que obtiene bajos salarios, no tiene acceso a la seguridad social y permanece bajo el umbral de la pobreza, según cifras oficiales.