Pasar todo el día viendo televisión, comer y después dormir por largas horas, entre otros hábitos como fumar, perjudican la salud a corto o largo plazo.
Solo en Estados Unidos se considera al sedentarismo como la segunda mayor amenaza de salud pública, solo superada por el consumo de tabaco. Y es que aunque el cuerpo humano está diseñado para la actividad física continua, incluso intensa, el ejercicio no suele formar parte del estilo de vida occidental.
De ahí el reciente incremento de enfermedades crónicas como la hipertensión o el dolor de espalda, relacionadas con la falta de actividad física y conocidas también como patologías hipocinéticas (de hipo, falta de, y cinética, movimiento) según explica la revista Muy interesante .
¿QUÉ HACER?
Las cifras no dejan lugar a dudas: si a partir de hoy todos decidiéramos pasar tres horas menos sentados cada día y, simultáneamente, redujésemos el consumo de televisión a un máximo de dos horas diarias, nuestra vida se prolongaría tres años y medio más, según un estudio norteamericano basado en 167 mil adultos y publicado el año pasado en la revista BMJ Open . Por el contrario, permanecer seis horas al día frente a la pantalla del televisor reduce la longevidad hasta en cinco años.
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