Humberto Galo Romero
Cinco meses han transcurrido desde que entró en vigencia la Ley 822, Ley de Concertación Tributaria (LCT) en el país y aún gran parte de las empresas siguen sin empoderarse a plenitud de la misma.
“Todavía no estoy claro sobre los impuestos nuevos o si tengo que cumplir con nuevos requisitos para exportar”, dijo Lenín Osegueda, un pequeño empresario vinculado al sector agrícola.
Pero las dudas de Osegueda no pueden considerarse un caso aislado, ya que según Roberto Brenes, gerente general del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), “muchos exportadores nacionales aún no terminan de apoderarse de las implicaciones y beneficios que trae la Ley de Concertación Tributaria (LCT), en parte debido a la celeridad con que fue aprobada a finales del año pasado”.
CAPACITACIÓN A PYMES
Y fue precisamente para evacuar las dudas de los empresarios que el CEI organizó un seminario en el que participaron 19 pequeñas y medianas empresas.
“En esta nueva ley hay algunas modificaciones que los empresarios vinculados al sector exportador deben conocer para aprovecharlas a plenitud”, señaló René Vallecillo, uno de los expositores.
Los principales cambios de la LCT para el sector exportador están referidos al pago de impuestos, así como la duración de las políticas de incentivos para quienes efectúan las exportaciones.
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