La dinastía coreana comunista de Kim Il-Un amaga con lanzar ojivas nucleares contra ciudades estadounidenses para desatar la primera conflagración mundial nuclear. Los hermanos chechenos seguidores del islam, arteramente atacaron el corazón de América, con las bombas terroristas en el maratón de Boston. El gigante asiático, China, aparenta ser neutral, y no es así ya que no digiere la supremacía de la democracia estadounidense. En la guerra de Siria está profetizada la destrucción total de Damasco y son guerras como señales del fin de los tiempos, por eso no debemos estar temerosos.
Desde hace muchos años el reverendo John Hagee, pastor general de la iglesia Cornennstone en San Antonio, Texas, ha insistido en relatar su historia sobre las guerras de las profecías, iniciando en el tiempo moderno con la guerra de los seis días de 1967, cuando Israel ocupó la Jerusalén Oriental, la Península del Sinaí, Cisjordania, las Alturas de Golán y la Franja de Gaza y dijo: “Muchos líderes evangélicos como los telepredicadores del imperio Graham; Billy, Franklin y Anne, acogieron esa guerra como un cumplimiento más de las profecías bíblicas”.
Y en este debemos hacer énfasis, el auge guerrerista actual de los enemigos de Israel y los Estados Unidos es influido por el hecho que, por primera vez en más de 2,000 años, Jerusalén se encuentra completamente en manos judías y eso estremece al mundo, a los ateos, seculares, antisemitas, comunistas y a individuos cristianos desviados en sus creencias.
En enero de 2006, el reverendo Hagee y su denominación tejana neopentecostal publicó el libro que causó sensación: Jerusalén Countdown: A Warning to the World; (El conteo inverso de Jerusalén: una alerta para el mundo), un tratado que muestra claramente con información de inteligencia que Corea del Norte e Irán, países dirigidos por fanáticos esquizofrénicos, quieren borrar del mapa a Israel y su principal aliado Estados Unidos, lanzando bombas atómicas sobre Jerusalén y Washington DC.
Ahí hablan las profecías de los libros Zacarías, Apocalipsis y Ezequiel . Nos dicen que después de la invasión de Israel por musulmanes y rusos (el rey del norte), Estados Unidos tendría que librar una segunda guerra (la guerra de Ezequiel) por el control de Israel contra China (el rey del este) y la Unión Europea (el anticristo). Finalmente, una terrible guerra atómica pondrá fin a ese ciclo, la batalla del Meggido o Armagedón.
Las dispensas milenarias tienen una visión clara del futuro y esperan ansiosamente el desarrollo de los hechos proféticos que señalarían el regreso inevitable del mesías, salvador del mundo y de quienes creyeron en Él. El establecimiento del Estado de Israel, la reconstrucción del tercer templo, el levantamiento del anticristo y el incremento gradual de ejércitos, todos los ejércitos de la Liga Árabe, más Rusia, China y Corea del Norte, dispuestos a atacar a Israel.
Los coreanos también ven a Israel como un bastión de la democracia en el Medio Oriente. Por eso, tan pronto como el comunismo declinó, el islam lo reemplazó como enemigo de los EE. UU., hacia donde emigran millones por el sueño americano e Israel, la primera y segunda tierra prometida. El autor es Abogado y Bautista laico.
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