Bares del malecón deberán ser modificados
La presencia de cantinas, disfrazadas de bares o restaurantes, en el puerto Salvador Allende, en el Malecón de Managua, contrarresta la imagen de zona turística que las autoridades de Managua le quieren imprimir a la zona mediante millonarias inversiones.
La diferencia que existe en el Malecón de Managua no solo es por los tipos de lugares, sino también por la limpieza impecable que hay en unos y la abundancia de basura en otros, como en las afueras de los bares-restaurantes que las autoridades piensan convertir en lugares turísticos.
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En la zona existen al menos ocho bares, donde el ambiente es de música a alto volumen desde la mañana hasta la madrugada. Pleitos de borrachos, gritos y escenas de gente ebria se observan cotidianamente en el sector, según los reportes constantes de la Policía Turística y de agentes del orden público que realizan rondas a cada momento en la zona de los “restaurantes”.
Adriana Dinarte, gerente general del puerto Salvador Allende, quien informó que se realiza la tercera etapa del puerto, dijo que en los planes de la Empresa Portuaria Nacional está reunirse con los administradores de los locales, para orientarles convertir los negocios en lugares más turísticos y familiares.
De conseguirlo, dijo Dinarte, el Malecón capitalino sería más atractivo para extranjeros y locales.
Dinarte aclaró que en ningún momento se piensa desalojar a los operadores de locales, sino, al contrario, apoyarlos para que inviertan y se capaciten en brindar servicios de calidad turística, para que vayan acorde con las inversiones que realizan tanto la Alcaldía de Managua , como la EPN y el Instituto de Turismo, una vez finalizada la obra del paseo Xolotlán, en septiembre.
DUEÑOS DE LOS NEGOCIOS ESTÁN ANUENTES
Los administradores de los negocios dicen que esperan reunirse con Dinarte para planear la transformación con apoyo institucional.
“Acá ni la gerencia de Puertos ni la Alcaldía —que arrienda los lugares— han venido a hablar con nosotros, pero si es para bien, nosotros con gusto”, comentó Felipe Lanzas, del bar El Muellecito.
Una vez que la EPN termine de construir la tercera parte del Salvador Allende, que costará tres millones de dólares, se espera que la Alcaldía ordene la zona de los bares en el Malecón y supervise la limpieza de los locales, la seguridad y el orden.

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