Vladimir Vásquez
Si el Gobierno decide reducir el subsidio a quienes consumen menos de 150 kilovatios hora al mes de energía, el golpe lo recibirán unos 300,000 usuarios pobres que tendrán que pagar entre 200 y 300 córdobas más por sus facturas de electricidad, calcula el diputado Agustín Jarquín Anaya.
El asesor económico de la Presidencia, Bayardo Arce, dijo este jueves que el Gobierno “está afinando el lápiz” sobre la reducción del subsidio que beneficia al 82 por ciento de los clientes de la distribuidora de energía eléctrica.
La propuesta, según Arce, es que solo se subsidiaría a quienes consuman menos de 100 kilovatios hora al mes.
Eso significa que el Gobierno dejará de pagar esa diferencia a la empresa distribuidora TSK-Melfosur y la carga se la traslada a los usuarios que tendrán que pagar el costo real del servicio.
Esa cifra es provisional, pues esperan reducir aun más esa cantidad como parte de un paquete de reformas que se negocian con el Fondo Monetario Internacional.
En el 2010 ya se habían tomado medidas para excluir del subsidio energético a unos 729,000 clientes, según diarios de ese país.
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El economista Adolfo Acevedo dijo que la medida es correcta, pero sigue preguntándose por qué se aprobó el aumento tarifario de 7.78 por ciento, que asegura no se debe al aumento de los precios del petróleo, por lo que considera que todo tiene como objetivo principal trasladarle a los usuarios los costos por la energía que se pierde en la distribución.
“La empresa no asume su responsabilidad de reducir las pérdidas”, dice Acevedo.
Esas pérdidas por fraude energético significan para la empresa de distribución unos 50 millones de dólares anuales, herencia de la también española Gas Natural, que vendió sus acciones por 57.8 millones de dólares a TSK-Melfosur, en febrero pasado.
BENEFICIOS SIN ACUERDO
Para Jarquín Anaya, el Gobierno está entregando demasiados beneficios a la empresa TSK, que tiene vínculos con Albanisa, sin antes haber firmado un acuerdo de entendimiento como se tenía con Gas Natural.
“Están orientando una cantidad grande de recursos para la empresa sin conocer cuáles son los avances (en inversiones) que hubo o no hubo con Gas Natural”, dijo Jarquín.
De ese cuestionamiento también han hecho eco diversos sectores de oposición que piden al Gobierno una explicación sobre el impacto que tuvieron las inversiones de Gas Natural en el país pues, tras la venta de acciones, los representantes de la empresa no dieron explicaciones sobre la situación financiera en que dejaban la empresa.
En el aumento que aprobó el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) a la tarifa eléctrica también se incluyó un porcentaje para cubrir las pérdidas por fraude eléctrico, según declaraciones del asesor presidencial Bayardo Arce, el pasado 17 de abril.
LOS AFECTADOS
Los 300,000 usuarios que podrían perder el beneficio del subsidio son parte de un total de más de 630,000 que actualmente lo aprovechan, según datos proporcionados por el director del INE, David Castillo.
El economista René Vallecillo considera que el impacto más evidente es el del aumento en la tarifa, pero esas familias que ya no gozarán del subsidio tendrán que dejar de adquirir otros productos para destinar ese dinero al pago de energía eléctrica.
Este jueves, Arce también explicó que están evaluando una reforma al Presupuesto General de la República para destinar un dos por ciento que sirva para compensar a la empresa distribuidora por el fraude energético. Dijo además que eso es un compromiso adquirido con la empresa de TSK y que tendrá que estar vigente por los próximos cinco años.
Esa reforma tendría que llegar al parlamento en las próximas semanas, pues el subsidio energético se vence el próximo mes de junio, cuando se espera que sea renovado.
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