La aviación militar israelí realizó aparentemente un ataque en territorio sirio, según prensa estadounidense, al tiempo que fuentes opositoras anunciaron la huida de centenas de familias este sábado de los barrios sunitas de Banias, en el noroeste de Siria, por temor a una «masacre», informaron dichas fuentes.
El viernes, diversas fuentes en Estados Unidos afirmaron que la fuerza aérea israelí llevó a cabo un ataque el jueves o viernes en Siria, posiblemente buscando interceptar armamento destinado al movimiento chiita libanés Hezbolá. «Israel bombardeó Siria», declaró el senador republicano Lindsey Graham en una intervención pública durante una cena para recaudar fondos, según el sitio web de informaciones Politico.
Por su parte, la cadena de TV CNN afirmó que «las agencias estadounidenses y occidentales de inteligencia examinaron los datos clasificados mostrando que Israel probablemente realizó un ataque aéreo en el período del jueves al viernes».
En tanto, la cadena MSNBC, citando funcionarios estadounidenses, apuntó que «autoridades israelíes han reconocido el viernes haber lanzado un ataque aéreo que tuvo objetivos en el interior de Siria».
A su vez, un alto funcionario estadounidense precisó a la cadena NBC News que el ataque tenía probablemente como objetivo los sistemas de lanzamiento de armas químicas. Según NBC, «el principal objetivo de Israel era un cargamento de armas destinadas a Hezbolá en el Líbano».
Israel había alertado que no permitiría que Siria transfiriera armas al Hezbolá, y las autoridades admitieron con medias palabras la responsabilidad por una operación aérea a fines de enero contra instalaciones militares en el país vecino.
No obstante, el ejército israelí se negó a comentar las informaciones relativas al bombardeo de esta semana en territorio sirio. Un alto funcionario del ministerio de Defensa se limitó a declarar a AFP que «Israel supervisaba la situación en Siria y Líbano, en particular en lo que respecta a la transferencia de armas químicas y armas especiales».
En Siria, centenas de familias huían el sábado de los barrios sunitas de Banias, en el noroeste del país, por temor a una nueva «masacre», después de ataques efectuados en una localidad vecina, informó el opositor Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH), con sede en Gran Bretaña.
«Son centenas de familias que huyen de diversos barrios sunitas de Banias por temor a una nueva masacre», dijo a AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman. El éxodo se produce tras los bombardeos del viernes en los barrios sunitas de la ciudad e informaciones de una «masacre a gran escala» en una localidad suní vecina el jueves. Abdel Rahman dijo que en el bombardeo del distrito suní de Ras Al-Nabaa murieron al menos nueve personas y hay varias desaparecidas, por lo que el número de muertos puede aumentar.
Un vídeo grabado por activistas en Ras Al Nabaa y distribuido por el Observatorio muestra varios cuerpos ensangrentados en una calle, entre ellos, al menos un menor.
Unas 50 personas habrían muerto en Bayda, al sur de Banias por ejecuciones sumarias y bombardeos, según el OSDH.
Por último, el presidente sirio, Bashar Al Asad, apareció en público este sábado, en una ceremonia de inauguración de una estatua a los 'mártires' estudiantes caídos desde que se inició la movilización contra su régimen, en marzo de 2011, antes de dar lugar, meses después, a una rebelión armada.