Lucydalia Baca Castellón
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Hacer que los ganaderos tomen conciencia de que seguir usando desparasitantes a base de ivermectina con concentraciones mayores al uno por ciento podría provocar el cierre de algunos mercados internacionales a la carne nicaragüense, es la meta de una campaña que ha emprendido la Cámara Nicaragüense de Plantas Exportadoras de Carne Bovina (Canicarne).
El Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) a través del acuerdo 004-2013, suspendió “por un año el registro sanitario, refrenda o renovación, fabricación, importación, comercialización y uso de medicamentos veterinarios cuya concentración de ivermectina, abamectina y doramectina, sea mayor al uno por ciento”.
De encontrarse residuos del producto en las muestras que se toman aleatoriamente a las reses sacrificadas en los mataderos, el producto debe destruirse, las pérdidas debe asumirlas el propietario del ganado. Pero el temor de Canicarne es que la detección se haga en los mercados de destino. Esto dañaría el prestigio de la carne local y justificaría el cierre de algunos mercados externos.
Aunque las indicaciones de estos productos establecen que después del uso se deben esperar entre 30 y 45 días para que las pruebas salgan negativas, en los últimos seis meses el número de casos detectados se incrementó alcanzando una incidencia de hasta el 10 por ciento, lo que ha provocado incluso una reducción en al entrega de reses a las planas, dijo el gerente del Matadero San Martín, Raúl Barrios.
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