Tammy Zoad Mendoza
La madre, salvadoreña, muere en 2011. El padre, nicaragüense, trae a sus dos hijos a Chinandega de manera ilegal. La familia materna en El Salvador reclama a la niña y autoridades nicaragüenses cumplen con su labor. Esa es, en resumen, la versión de la ministra de la Familia, Marcia Ramírez, respecto al caso de la niña salvadoreña que permanece bajo el resguardo de Mifamilia y que será repatriada en cuanto las gestiones administrativas estén listas.
“Lo que el tratado indica en el caso de sustracción internacional de menores es que el país requerido, en este caso nosotros, y su autoridad central tenemos la obligación de proteger al menor, brindarle atención psicológica y regresarlo a las autoridades del país en que le está requiriendo, en este caso El Salvador”, expuso la ministra de Mifamilia, Marcia Ramírez.
“La niña tiene que ser devuelta a las autoridades, que son el Instituto Salvadoreño del Niño y la Procuraduría de Justicia de El Salvador. Ellos van a decidir el tema de la guarda, que ya estaba en manos de la familia de la madre. El padre no puede pelearla aquí, él tiene que ir a hacer valer sus derechos allá”, agregó Ramírez.
Erick Manuel Dávila, padre de la niña que cumplirá 3 años, supo de la repatriación la semana pasada. No ha visto a su hija desde hace doce días que la Policía se la llevó de su casa en Chinandega, a pesar de que un oficial le prometió investigar el caso y le aseguró que las autoridades nicaragüenses intercederían por él en El Salvador.
“Yo pongo un pie en El Salvador y me matan. Por eso me vine. Esa mujer no es nada de mis hijos y me los quiere quitar, como no pudo hacer nada con las autoridades de allá, encomendó a mareros para acosarme. Si algo le pasa a mi hija, ellos serán los responsables”, sentencia Dávila.
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