LUCÍA VARGAS, JERÓNIMO DUARTE Y SAÚL MARTÍNEZ
En los cuatro puntos cardinales de Nicaragua es una triste realidad tanto en zonas rurales como en las cabeceras municipales y ciudades la escasez de agua para consumo humano.
En Chinandega, por ejemplo, la falta de agua tiene desesperadas a las 823 familias de las comarcas El Chorro, Elena María, Los Laureles y Las Noventas en la Península de Cosigüina, en El Viejo, sitio donde la bomba no ha sido instalada. Los comunitarios dicen que hay boleo en la Alcaldía para instalarla.
Petrona Pérez, líder de esa zona, dijo ayer que niños, adultos y ancianos desde las 2:00 de la mañana van en busca del agua a diario para los quehaceres domésticos.
En la zona siete los niños tienen que dejar la cama para buscar el agua y bañarse para ir a la escuela, pero los recibos de la Empresa de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) no fallan, señalan sus pobladores.
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En la ciudad al menos cinco barrios de la zona alta, quienes protestaron hace veinte días ante la delegación de Enacal El Viejo, están en la espera que les resuelvan con agua todo el tiempo. También reportan desabastecimiento en la comarca Oro Verde, de El Viejo.
En comarca La Grecia N. 3 y 4 al norte de la ciudad de Chinandega, los vecinos de esas comunidades exigieron la conexión inmediata al servicio de Enacal ante la falta de agua del pozo de la comunidad.
En la comunidad Villa 15 de Julio una parte de los 15 mil pobladores se plantaron el pasado 13 de marzo ante la delegación Enacal, Chinandega, para que de una vez les perforen el pozo y dejar de abastecerse con las cisternas que a unos les entregan el agua y el resto solo observa impasibles. En Chichigalpa la demanda es de los barrios Erick Ramírez y Modesto Palma, sur de la ciudad.
EN LA GRANADA TURÍSTICA
El brutal racionamiento de agua potable, que mantiene la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), en los barrios más empobrecidos de la ciudad de Granada, está afectando la salud, la educación y hasta el ánimo de los habitantes.
La falta de agua es parte de la vida cotidiana de la gente todos los días, en los barrios El Pantanal, Adelita, El Rosario, La Sabaneta, Las Camelias, El Madroño y otros sectores de la ciudad colonial.
Doña Candelaria Brizuela, mostró sus baldes vacíos y dijo que no ha podido lavar la ropa de la familia y tampoco se han bañado. En El Pantanal tienen diez días de no recibir agua potable, según dijo Erwin Roque, dirigente de una escuelita comunitaria.
Explicó que el problema del agua está provocando afectaciones renales en la gente. “Aquí la gente suda mucho por los calores intensos que hay en Granada y no toman agua porque no hay”, dijo Roque. Según Roque los niños tampoco van a la escuela porque no hay agua para bañarlos y no tienen ropa limpia.
José Odilio Reyes, muy preocupado contó que el agua llega solo los días sábados y domingos, pero un ratito y a esa hora todos corren a buscar como recoger pero no se logra porque el chorro es débil ante la demanda. Este fin de semana pasada no hubo agua.
Los consultados dijeron que hacen huecos a la orilla de los cercos para buscar agua en la tubería que está enterrada y lamentaron de que a poca distancia del barrio hay un pozo, pero ellos sufren la falta del vital líquido.
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