Con el desarrollo de la poesía de vanguardia, que lleva al lector por caminos no transitados (Apollinaire, Pound, Eliot, Huidobro, Aleixandre, Salomón de la Selva, Paz, Cardenal, etc.), los poetas populares, con una amplísima base de lectores (Martí, Nervo, Delmira Agustini, Gabriela Mistral, Benedetti, Maya Angelou Darío, García Lorca, Neruda y Nicolás Guillén en algunas de sus facetas) han sido reemplazados por los cantautores.
Los cantautores, quienes interpretan y transmiten en composiciones íntimamente personales (con lenguaje accesible) los sentimientos de su público, son los auténticos poetas populares del presente (con lo que la poesía retoma sus raíces musicales): Agustín Lara, Atahualpa Yupanqui, Vinicius de Moraes, Violeta Parra, Chabuca Granda, Armando Tejada Gómez (letrista) y Oscar Matus (músico; coautores de muchas canciones para Mercedes Sosa), Lennon y McCartney, Joan Báez, Bob Dylan, Joan Manuel Serrat, Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Ricardo Arjona, Juan Luis Guerra, Ricardo Montaner, Juanes y por supuesto los hermanos Carlos y Luis Enrique Mejía Godoy.
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Si bien no todas las canciones son poesía popular (el término cantautor en sus orígenes se relacionaba con la canción de protesta), las de Mejía Godoy, por la riqueza de sus imágenes y la fuerza del mensaje, pertenecen indiscutiblemente a este género (se habla de canción de autor como se habla de cine de autor), por lo que la inclusión de nuestro cantor-compositor somoteño en El autor y su obra no solo es lógica sino tardía. Por su proyección como artista, debió haber sido invitado inmediatamente después de Cardenal.
EL CANTOR-COMPOSITOR
En una relación de doble vía con la poesía, también ha puesto música a poemas difíciles de musicalizar, como Los cantos de Cifar de Pablo Antonio Cuadra y El paraíso recobrado de Carlos Martínez Rivas, entre muchos otros.
La totalidad de su producción musical ( Canto épico al Frente Sandinista, Desde Siuna con amor, La tumba del guerrillero, Pajarita de la paz popularizada por Norma Helena Gadea) es inmensa y teniendo en cuenta su fecundidad, versatilidad, dominio del escenario, carisma y la calidad de su música (cualidades que comparte con su hermano Luis Enrique), es fácil imaginar que, de haber nacido en Suramérica, hace rato habría debutado en el Carnegie Hall de Nueva York, el Coliseo de Roma o el Teatro Mogador de París.
PERSONAJES POPULARES
Como intérprete de los sentimientos de sus coterráneos, Mejía Godoy ha logrado algo que ninguno de nuestros escritores ha podido hacer: crear personajes que lleguen a formar parte del inconsciente colectivo. Personajes mítico-simbólicos, como en otras altitudes, Edipo, Electra, Don Quijote y Sancho, Hamlet, Otelo, Lady Brett Ashley, Doña Bárbara, Pedro Páramo o Aureliano Buendía.
No me refiero al hecho de que los personajes de Mejía Godoy sean intrínsecamente populares (forjados en las entrañas del mismo pueblo), sino a su capacidad de superar los límites de la obra de arte para formar parte de la experiencia cotidiana de millones de personas (algunos han “cruzado el charco”).
La María de los guardias, Clodomiro “El Ñajo” (Clodomiro Arteaga), Chinto jiñocuago (Jacinto Pérez, legítimo soldado del general Sandino), Quincho barrilete, Panchito escombro , Terencio Acahualinca o la Tula cuecho (Gertrudis Traña) son nombres que el taxista, el barbero, la maestra, el cirujano, el ebanista, la radióloga, el político, la ingeniera informática o el constructor mencionan para referirse a gente que los rodea (Esteban Marenco, vendedor de lotería, se convirtió en Clodomiro “El Ñajo”, después de la canción).
Quizá la ausencia en nuestras letras de personajes literarios que echen raíces se deba a que el nicaragüense prefiere, con algunas excepciones (Ramírez, Belli), a los autores extranjeros (especialmente García Márquez, Vargas Llosa, Coelho, Isabel Allende, Rosa Montero y Saramago).
Y es curioso que, cuando en países desarrollados la poesía de vanguardia ha sido absorbida por la música rock pesada, las nuevas generaciones de nicaragüenses sigan produciendo cantidades industriales de poetas, pero escasos cantautores: Adán Torres, Hernaldo Zúñiga, Katia y Salvador Cardenal, Perrozompopo, Moisés Gadea y Clara Grun (nuestra Tori Amos) vienen a la mente.
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