El gobierno de EE.UU. redujo el gasto, lo que afectará el crecimiento. LA PRENSA/AP

Frágil crecimiento de Estados Unidos

La actividad económica en Estados Unidos tuvo un ritmo anual de crecimiento del 2.5 por ciento en el primer trimestre de este año después de un desalentador 0.4 por ciento entre octubre y diciembre, pero aún así decepcionó a los analistas que esperaban un incremento mayor.

EFE Y BLOOMBERG

La actividad económica en Estados Unidos tuvo un ritmo anual de crecimiento del 2.5 por ciento en el primer trimestre de este año después de un desalentador 0.4 por ciento entre octubre y diciembre, pero aún así decepcionó a los analistas que esperaban un incremento mayor.

El Departamento de Comercio divulgó ayer el primero de sus tres cálculos del producto interior bruto (PIB) trimestral, para el cual la mayoría de los analistas esperaba un ritmo de incremento anual de más del 3 por ciento.

En todo el año pasado la mayor economía del mundo creció un 2.2 por ciento, después de un aumento del 1.8 por ciento el año anterior, y con el informe de hoy ha completado 14 trimestres consecutivos de expansión.

“En los últimos 15 trimestres la economía ha crecido un 8.3 por ciento en términos globales y los componentes del sector privado en el PIB han crecido un 12.2 por ciento”, señaló en una declaración Alan Krueger, director del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca.

“Es claro que la tendencia subyacente de crecimiento de la economía estadounidense sigue siendo extremadamente frágil”, apuntó Adam Hersh, un economista del Center for American Progress, un grupo liberal en Washington.

“Y eso cuando todavía no hemos empezado a sentir realmente los impactos de los cortes automáticos en los gastos del gobierno”, añadió.

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La reducción drástica de un 4.1 por ciento en los gastos del Gobierno y el aumento del 5.4 por ciento en las importaciones mermaron el crecimiento del PIB.

Los gastos gubernamentales disminuyeron por décima vez en los últimos 11 trimestres, y entre enero y marzo el gasto militar bajó a una tasa anualizada del 11.5 por ciento, después de una reducción del 22.1 por ciento en los últimos tres meses de 2010.

Estos son los mayores cortes del gasto militar consecutivos desde 1954, cuando Estados Unidos desmovilizó gran parte de su maquinaria castrense después de la guerra de Corea.

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La evolución de la economía estadounidense es de vital importancia para Nicaragua, pues ese país del norte es el principal socio comercial y el principal emisor de las remesas que llegan al país. En lo que va del año, de los 849.70 millones de dólares que han sumado las exportaciones, 226.43 millones equivalen a las ventas a Estados Unidos (24.76 por ciento). Asimismo, en 2012 el 60.1 por ciento de las remesas que llegaron a Nicaragua procedía de la primera economía del mundo, es decir, 553.4 millones de dólares.

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Por su parte, Josh Bivens, director del Instituto de Política Económica, un centro de estudios independiente, opinó que el informe de ayer muestra que “la economía crece a una velocidad apenas por encima del estancamiento”.

Cuarenta y dos meses después de concluida la recesión económica más profunda y prolongada en EE. UU. la tasa de desempleo está en el 7.6 por ciento, y las disminuciones de este indicador en los últimos dos meses responden más al gran número de personas que abandonan la búsqueda de trabajo remunerado que a un incremento real del empleo.

Según analistas, el aumento de la riqueza debido al alza de los precios de las acciones y los valores de las viviendas ayudó a los estadounidenses a absorber un aumento en las cargas sociales que ahora ha comenzado a hacerse notar. Los datos recientes indican que la solidez de otros sectores de la economía tampoco podría mantenerse en tanto los recortes generalizados en el gasto federal planeado, sumados a un acopio más lento, podrían restringir la inversión y el empleo.

“Tuvimos un crecimiento fuerte impulsado por la demanda interna”, dijo Carl Riccadonna, economista estadounidense sénior de Deutsche Bank Securities Inc. en Nueva York. “El incremento del gasto de los consumidores parece muy impresionante, dado el aumento de impuestos”. Al mismo tiempo, el primer trimestre “fue engañosamente fuerte. Estamos bajando un cambio”.

CONSUMIDORES PESARON

Las cifras iniciales, que el Gobierno revisará dos veces, muestran que el PIB entre enero y marzo se benefició del gasto de los consumidores, las inversiones en inventario, las exportaciones y las inversiones residenciales, en tanto que la reducción del gasto del Gobierno y el aumento de las importaciones le restaron puntos.

En el primer trimestre de 2013 el gasto de los consumidores, que en EE. UU. representa más de dos tercios del PIB, creció un 3.2 por ciento después de una tasa anualizada del 1.8 por ciento entre octubre y diciembre. El del primer trimestre de este año fue el mayor incremento desde finales de 2010.

La inversión en vivienda, que había tenido un incremento interanual del 17.6 por ciento en el último trimestre de 2012, registró un aumento interanual del 12.6 por ciento entre enero y marzo, lo cual señala una reactivación saludable del sector de la construcción y el negocio inmobiliario.

Sin embargo, para el segundo trimestre el panorama no es alentador, pues la confianza de los consumidores en la evolución de la economía de Estados Unidos y su situación financiera personal retrocedió en el mes de abril, informó la Universidad de Michigan.

Según datos finales relativos a este mes, el indicador que elabora esa institución a partir de encuestas bajó hasta los 76.4 puntos, comparado con los 78.6 que había registrado el mes precedente.

El dato superó ampliamente los cálculos preliminares que había ofrecido la institución hacia mediados de mes, de 72.3 enteros, y también quedó por encima de los pronósticos de los analistas, que habían augurado un descenso del índice hasta los 72.5.

“La confianza de los consumidores en el mes de abril no se ha visto afectada negativamente por los atentados de la maratón de Boston”, dijo el director del sondeo, Richard Curtin, en un comunicado.

Por otra parte, el subíndice que mide las expectativas de los consumidores sobre cómo estará la economía en un plazo de medio año retrocedió en abril hasta los 67.8 puntos, frente a los 70.8 del mes precedente.

Mientras, el indicador relativo a la sensación actual de los consumidores sobre su situación financiera y su disposición a realizar grandes compras avanzó hasta los 89.9 puntos, comparado con los 90.7 puntos que había registrado en marzo.

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