Tres barcos del Gobierno chino entraron en las aguas de las islas en disputa con Japón en el mar de China Oriental, informó el servicio de guardacostas nipón, cuyo primer ministro advirtió de que su Gobierno no toleraría ningún desembarco en el archipiélago.
Según las autoridades japonesas, tres barcos de vigilancia marítima entraron a las 10:00 hora local (la 1:00 GMT) en la zona de 12 millas náuticas (poco más de 22 kilómetros) en torno a las islas, llamadas Senkaku por los japoneses y Diayou por los chinos. El martes pasado, ocho barcos chinos ya habían navegado en esta zona en la que ambos países compiten por la soberanía, en un incidente que llevó a Japón a convocar al embajador chino para protestar.
China envía periódicamente barcos, pero también aviones en torno a estas islas deshabitadas, después de que el Gobierno japonés nacionalizara en septiembre tres de los cinco islotes, comprándoselos a su dueño nipón. Frente a estas tensiones, Tokio anunció hace poco la formación de una fuerza especial de 600 hombres y 12 barcos para vigilar y proteger las Senkaku, ubicadas a 200 kilómetros de la costa noreste de Taiwán, que también las reclama, y 400 kilómetros al oeste de la isla de Okinawa (sur de Japón).
Además de su posición estratégica, el archipiélago podría ocultar sus recursos energéticos en sus fondos marítimos. A finales del pasado febrero, el primer ministro nipón, Shinzo Abe, advirtió de que Japón no podía «tolerar ningún desafío, cualquiera que sea, ni ahora ni en el futuro» sobre la soberanía de su país en estas islas.