El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, aclaró en un programa matutino de televisión que no es el Estado el que paga el subsidio a los consumidores de energía eléctrica más pobres del país, sino los usuarios que no son subsidiados. Además, el líder empresarial explicó que de todas maneras los mismos consumidores subsidiados pagan indirectamente el alza en la tarifa del servicio eléctrico, porque esta impacta necesariamente en los costos de toda la actividad productiva y general del país.
También el presidente del Cosep advirtió con franqueza, que hay que olvidarse de que la tarifa eléctrica podría bajar en el futuro. Esto no ocurrirá aunque siga creciendo la generación de energía renovable, o sea la que proviene de fuentes que después de ser utilizadas se regeneran de manera natural o artificial, como la energía hidráulica, la eólica, la solar o la de biomasa.
En realidad, la gente sabe por su misma experiencia que los precios que suben nunca vuelven a bajar, y si bajan es solo de manera coyuntural y transitoria. De modo que los afectados por cualquier alza de precios y tarifas no deben cifrar esperanzas en una eventual reducción de los mismos, sino procurar el mejoramiento de sus ingresos, simultáneamente con los aumentos de precio o a la zaga de los mismos, que es como casi siempre ocurre.
La aclaración del presidente del Cosep es oportuna y muy importante, porque el director del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), David Castillo Sánchez, al anunciar el alza de casi ocho por ciento en la tarifa de electricidad, el viernes 12 de abril corriente, quiso amainar el golpe del aumento con el cuento de que el 82 por ciento de los usuarios, cuyo consumo máximo es de 150 kilovatios al mes, no pagará el aumento porque es subsidiado por el Estado. Y agregó el funcionario público que para financiar ese subsidio, la empresa prestamista del régimen orteguista, Caruna, ha facilitado un crédito de 35 millones de dólares con interés del 8 por ciento.
Pero el director del INE omitió lo que ahora ha aclarado el presidente del Cosep, o sea que el alza de la tarifa eléctrica no lo paga el Estado sino el 18 por ciento de los consumidores que no son subsidiados, y que el aumento inevitablemente se refleja en el incremento de los costos y precios de todo lo que se produce y comercializa en el país.
Además, el Gobierno por medio del director del INE atribuye el aumento de la tarifa eléctrica al incremento en el precio del combustible que utilizan las productoras de energía generadoras del 48 por ciento del consumo nacional. Sin embargo, técnicos independientes, periodistas bien informados en el tema de la energía y miembros de la oposición parlamentaria, han demostrado que el precio del fuel oil, que es el combustible que consumen las empresas generadoras eléctricas, se ha mantenido estable en los últimos tiempos.
Al parecer lo que hay detrás del alza eléctrica es un gran negocio de personas y empresas allegadas al Gobierno. Como Caruna, por ejemplo, que según el economista Adolfo Acevedo tiene un margen a su favor del seis por ciento en el préstamo para financiar el subsidio eléctrico. Y si no es así, el Gobierno lo debería aclarar mediante la comparecencia del presidente del INE ante la Asamblea Nacional, que ha solicitado la oposición parlamentaria en ejercicio de su derecho constitucional.
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