Tegucigalpa/ACAN-EFE
Antropólogos guatemaltecos comenzaron hoy la exhumación de restos humanos en tumbas clandestinas en el Aguán, en el caribeño departamento de Colón, en las que creen que podrían haber cadáveres de unos seis campesinos hondureños desaparecidos.
«Ya se iniciaron los trabajos, hasta ahora se han encontrado zapatos y restos de un cuerpo, eso indica que allí hay gente enterrada», indicó a Acan-Efe la coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos en Honduras (Cofadeh), Bertha Oliva.
En el proceso participan los expertos Leonel Pérez y Alma Vázquez, de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala, a petición del Cofadeh, la Fiscalía de Derechos Humanos y el Movimiento Unificado de Campesinos del Aguán (Muca).
La excavación inició en la finca privada Paso Aguán, en la comunidad de Panamá, jurisdicción de Trujillo, donde «se espera encontrar los restos del campesino José López, quien desapareció desde hace un año», subrayó Oliva.
De los restos no identificados se extraerá información antropológica y genética, que será comparada por los expertos guatemaltecos con muestras de sus familiares, explicó.
Entre 2011 y lo que va de 2013, el Cofadeh ha documentado seis casos de campesinos desaparecidos en el Aguán, cuyos familiares están a la espera de alguna respuesta sobre su paradero.
«La idea de que vinieran arqueólogos a Honduras es para que nos ayuden a ubicar otros lugares donde pueden haber más personas enterradas», añadió Oliva.
En el Aguán, según denuncias de organizaciones campesinas, han sido sepultados alrededor de diez labriegos que fueron secuestrados y desaparecidos en los últimos dos años.
El pasado 3 de abril, el Movimiento Unificado de Campesinos del Aguán (Muca) denunció el hallazgo de una osamenta humana enterrada a pocos metros de profundidad en la finca Paso Aguán, en la comunidad de Panamá.
En esa misma finca, el 7 de julio de 2012 fue hallado el cadáver de Gregorio Chávez, de 69 años, un campesino del Muca que «fue secuestrado en junio» de ese mismo año, señaló Oliva.
En los últimos cuatro años han muerto más de 90 personas, la mayoría campesinos, a causa del conflicto agrario en el sector del Aguán, una zona rica en siembras de palma africana, según datos del estatal Comisionado de los Derechos Humanos.
El Gobierno que preside Porfirio Lobo ha intentado amortiguar la crisis con la compra de terrenos a los terratenientes que luego ha entregado a los campesinos organizados, pero el enfrentamiento continúa.