El papa Francisco nombró una comisión de cardenales para: a) aconsejarlo en el gobierno de la Iglesia; y b) preparar una reforma profunda a la Curia romana. Es un Consejo de Gobierno constituido independientemente de la poderosa Curia del Vaticano. Signo de que Francisco quiere reformas importantes para —como Juan XXIII— traer “aire fresco” a la Iglesia acercándola más a los pobres, haciéndola más misericordiosa y humilde, servidora más que pomposa, compasiva más que rígida, fiel a las verdades fundamentales de nuestra fe, pero retomando el espíritu del Concilio Vaticano II.
Saber quiénes son estos cardenales nos revela que Francisco impulsará grandes reformas:
Sean Patrick O'Malley: arzobispo de Boston (estadounidense). Franciscano capuchino que usa su sayal café en lugar de la vestimenta cardenalicia y vendió la lujosa residencia arzobispal viviendo en un seminario. Sucedió a un predecesor acusado de proteger a sacerdotes pederastas. Antes sucedió a dos obispos pederastas en Palm Beach (Florida) obligados a renunciar consecutivamente. Pastor y servidor humilde, pero enérgico contra todo comportamiento delictivo.
Reinhard Marx: arzobispo de Munich (alemán). Crítico del “capitalismo salvaje” al que acusa de ser deshumanizador. Afirma que Karl Marx tiene algunas tesis válidas, pero critica fuertemente otras y al comunismo en general. Impulsa una doctrina social progresista.
Francisco Javier Errázuriz Ossa: arzobispo emérito de Santiago (chileno). Trabajó un tiempo en el Vaticano y conoce la Curia romana. Usó mano fuerte con casos de pederastia en Chile. Se caracterizó por una excelente labor pastoral.
Oswald Gracias: arzobispo de Bombay (hindú). Pastor humilde y sencillo cercano a los pobres y a la gente que sufre. Promovió la campaña “37 millones de luces en contra de la violencia hacia las mujeres”.
Laurent Monsengwo Pasinya: arzobispo de Kinshasa (congolés). De una extraordinaria formación teológica y bíblica. Fue discípulo del progresista cardenal jesuita de Milán, Carlo María Martino. Defendió al pueblo del Congo contra la feroz dictadura de Mobuto Sese Seko. Defensor de los derechos humanos, la justicia y la paz.
George Pell: arzobispo de Sydney (australiano). Dijo antes del cónclave: “Debemos elegir un papa que entusiasme a católicos y no católicos”. De espíritu ecuménico y mentalidad abierta, piensa que Dios no envía a los pecadores a un sufrimiento eterno porque es misericordioso, por lo que “el infierno debe estar vacío”, y que sobre el estado de los que mueren, la resurrección y el destino final “no se sabe cómo será exactamente”.
Giuseppe Bertello: italiano. Actualmente el encargado de administrar el Vaticano (el gobierno civil) con “perfil bajo”. Excelente diplomático. Fue nuncio en varios países incluyendo México. Exitoso mediador para terminar serios conflictos bélicos en África.
Oscar Rodríguez Maradiaga: arzobispo de Tegucigalpa y coordinador de la Comisión. Condenó la invasión de EE. UU. a Irak afirmando que “las armas de destrucción masiva son el hambre y la injusticia”. Expresó que “los países de Hispanoamérica no pueden someterse a una gran potencia”. Condenó los intentos del expresidente Zelaya para reelegirse contra la Constitución y pidió a Chávez no interferir en Honduras, pero no respaldó el golpe de Estado desmintiendo lo propagado por algunos medios. Propició posteriormente la reconciliación nacional. El autor es abogado y periodista
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