El mundo del hijo único

Los primogénitos o los hijos únicos suelen ser el centro de atención. Son más ambiciosos, con alta autoestima e incluso hasta con una gran capacidad de liderazgo, quizá por esto son muy estigmatizados.

TATYANA LUNA VIDA

Los primogénitos o los hijos únicos suelen ser el centro de atención. Son más ambiciosos, con alta autoestima e incluso hasta con una gran capacidad de liderazgo, quizá por esto son muy estigmatizados.

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Establece límites; darle lo que está a tu alcance y sin rabietas. Evita sobrecompensarlo al comprarle. Trátalo acorde a su edad y no lo inmiscuyas en tu relación de pareja.

Evita alabarlo en exceso, así que no uses la frase “eres el mejor”, recomienda el psicólogo Briones Mendieta.

El ser hijo único no es del todo mal, porque dado a la soledad los niños tienen que ser más creativos, otros suelen ser más ordenados, generosos, comprensibles, son más maduros y desarrollan aún más su intelecto, porque por parte de los padres hay mayor dedicación y atención, expresa el psicólogo César Briones Mendieta.

Aprovecha el tiempo que es solo de los dos y comparte más valores para fomentar una mejor comunicación con tu hijo.

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Tanta atención y mimos puede que los haga tener mal comportamiento si no lo sabes educar, pueden volverse malcriados, prepotentes o egoístas.

Es por eso que el entorno en que se desarrolla el pequeño es determinante además de la educación que reciben en casa, puesto que será el que regirá el comportamiento que tendrán cuando interactúe con la familia, sus amigos, en el colegio y con la nana.

Por no tener a otro niño con quien jugar, platicar y reír en casa, puede que sea introvertido, pero esto podrá darle espacio a su imaginación. A pesar de sus sentimientos, a veces de soledad, tratará la forma de pasarla bien a pesar de su aislamiento, afirma la psicóloga Ana López.

HAZLO FELIZ

Como siempre está solo en casa, es importante que le permitas y motives a relacionarse con otros pequeños. Llevarlo a una piñata, eventos familiares, una tarde al zoológico o a una piscina donde hay otros niños que le permita interactuar, son excelentes opciones. Esto efectivamente les ayudará a su desarrollo psicológico, explica Ana López, psicóloga.

Cuidar excesivamente o sobreproteger al hijo puede provocarle inseguridad. Darle todas las comodidades y caprichos que piden evita que lleven una vida igual a los demás niños de su edad y que prefieran seguir jugando solos y a no querer compartir.
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