Cinco meses debió esperar el padre de una niña de 13 años, violada y embarazada producto de la violencia sufrida, para que funcionarios del Distrito Dos de la Policía de Managua le tomaran la denuncia.
Los oficiales de esa delegación argumentaban que el hecho había sido con el consentimiento de la víctima. Pese a que según las leyes del país, cuando la víctima es menor de 14 años, aun cuando haya relación sexual con consentimiento, es considerada violación.
Sin embargo, en este caso la niña fue amenazada por sus abusadores, expuso el secretario ejecutivo de la CPDH, Marcos Carmona.
El funcionario criticó que a la fecha aún hay negligencia de algunos funcionarios de la Policía Nacional, que no brindan atención a la población como corresponde.
A esto agregó que desde septiembre del año pasado no les permiten acceso a las unidades policiales. Pese a que la CPDH ha enviado cartas a las autoridades de esa institución, no ha obtenido respuesta.
La CPDH solicitará una reunión formal con la jefatura policial, para abordar una serie de temas relacionados con la actuación de algunos oficiales, sobre todo de los distritos Cinco y Tres, donde Carmona considera hay más resistencia a recibir a los defensores de derechos humanos. Carmona propone mayor capacitación a los agentes.
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