Elízabeth Romero
Una nueva denuncia por violencia sexual, perpetrada supuestamente por agentes del orden público, fue presentada ayer en la oficina de Asuntos Internos de la Policía Nacional. Esta vez la víctima, una joven de 21 años, había sido conducida a la unidad policial Ajax Delgado, tras un arresto arbitrario.
Entre abril del año pasado hasta la fecha, con este caso suman por lo menos cinco denuncias de víctimas que son detenidas, y que han trascendido públicamente. En este periodo se incluyen las denuncias de las jóvenes de Nueva Guinea detenidas en el contexto de la protesta tras los resultados electorales municipales del 2012.
El caso reciente es más grave todavía, cuando uno de los policías, vinculados al hecho supuestamente, apareció en una clínica del Instituto de Medicina Legal (IML) haciéndose pasar como forense para amenazar a la víctima. No obstante, ayer ante un equipo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), la víctima y ante sus superiores, un forense del IML dijo que él la había valorado a la denunciante, pero ella sostuvo que el médico no la valoró.
Anteriormente se había registrado un caso en Chinandega, donde a una detenida un policía le exigía sostener relaciones sexuales a cambio de permitirle relaciones con otro reo. Y en 2010 trascendió el caso de un joven detenido en las celdas policiales de Altagracia, Isla de Ometepe, violado por otros reos con anuencia de varios policías.
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“Claro que fue atendida”, expresó la vocera del IML, Herenia García, quien confirmó que el doctor Julio Espinoza y el coordinador de las clínicas, doctor Humberto Pulido, escucharon al equipo del Cenidh y la versión de la víctima.
El IML está con toda la disponibilidad de atenderla, expresó García.
El vocero policial comisionado mayor Fernando Borge, confirmó que recibieron la denuncia de la muchacha, la que será investigada por varios equipos para dar respuesta lo más rápido posible. Y anunció que de encontrar responsabilidades, la institución actuará de forma enérgica.
El funcionario del Cenidh, Gonzalo Carrión, acompañó a la víctima ante la jefa de Asuntos Internos, comisionada mayor Carolina Torres, donde por tercera vez relató el hecho sufrido.
“La joven ha denunciado haber sido víctima de graves atropellos a su integridad física, incluso, de carácter sexual, en el contexto de una detención que, según la denuncia, fue arbitraria”, expresó Carrión.
LA DETENCIÓN
La joven junto con su esposo fue detenida la medianoche del viernes pasado, cuando ambos se movilizaban en una motocicleta en momentos que se realizaba una redada en la zona del Ministerio del Trabajo en contra de participantes en competencias ilegales.
Tras ser detenidos en un procedimiento supuestamente anómalo de un agente vestido de civil, la pareja fue conducida a la zona de la redada donde “los tiraron al suelo, los sometieron a requisas, incluyendo con perros”, dijo Carrión.
La víctima relató ante Torres “tocamientos que constituyen abusos sexuales, tocamientos que no te los puedo describir”, manifestó Carrión.
“La muchacha narra cómo ahí mismo tirada al suelo la manosean… habla de abusos de mujeres policías y después, de otros policías”, señala Carrión. En la Ajax Delgado la víctima se percata que estaba una de las mujeres policías que la manoseó y cuando intenta denunciarla, uno de los agentes dijo a otro: “Está de chismosa, llevátela”.
“Ahí ella habla de otro abuso sexual, sinceramente voy muy conmovido como defensor de derechos humanos, ella ha narrado toda la situación a la Policía”, indicó Carrión.
Entre las anomalías que señala Carrión está que, para ser escuchada la muchacha, debió llegar tres veces a Asuntos Internos. Pese al arresto arbitrario, la dejaron libre hasta el lunes, en el Distrito Uno y en el IML no la atendieron sino hasta el martes. Para sorpresa de ella se encontró con uno de los agentes que tuvo que ver con la violación. “¿Qué estás haciendo aquí? ¿No sabés con quién te estás metiendo”, la habría amenazado el agente policial, según explicó Carrión. El defensor de derechos humanos refirió que la víctima camina con dificultad, sufre sangrado y después de siete días no había sido valorada. Estamos hablando de una grave omisión de procedimientos a la Ley 779.
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