EDGARD RODRÍGUEZ C.
Mientras derriba escepticismo e ilusiona corazones, Everth Cabrera intentará continuar agitado hoy, cuando los Padres inicien serie en San Francisco (8:15 p.m.).
Cabrera registra el mejor inicio de su modesta carrera, quizá como una consecuencia del arduo trabajo al que se sometió durante el período de descanso.
Este año, Cabrera presenta .325 ante pícheres derechos y .235 ante zurdos. Su última faena fue ante Clayton Kershaw, zurdo élite en el juego y hasta jonrón le conectó.
Hoy va ante Madison Bumgarner, zurdo de respeto, ante quien tiene de 11-0, con cinco ponches. A los Gigantes en general, Cabrera no les batea bien, solo .196 (112-22), pero quizá hoy la historie cambie.
[/doap_box]
Al desafío de hoy, Cabrera llega con promedio de .298, muy diferente al .228 que sumaba el año pasado, justo después de sus primeros 57 turnos en la temporada.
Y probablemente lo mejor es que Everth ha probado que calza bien como primer bate en los Padres y, a la vez, que su bateo por el perfil derecho ha mejorado.
Cuando ha sido ubicado como la punta de lanza de los Padres, el nica batea .325 (40-13) y su porcentaje sobre las bases es .413, con seis bases y cinco ponches.
En cambio, como segundo en la alineación, posición en la que se le sitúa contra lanzador zurdo, tiene .235 (17-4) de average y .350 de porcentaje sobre las colchonetas.
Desde el año pasado, Cabrera había insinuado que tenía habilidad para funcionar en esa posición. Como leadoff man tuvo .282 en 28 juegos, con 23 robos.
Así que ahora parece mucho más familiarizado con esa posición, en la que su función principal es tomar base y luego moverse raudo en las almohadillas.
Ahora, no se trata de creer que Cabrera, un bateador de .243 en su carrera, dará un salto drástico ahora y se volverá un artillero de .300, pero su mejoría es visible.
Everth ha mejorado su capacidad para hacer contacto con la bola. La velocidad de su bate se aceleró y su juicio se ha agudizado, igual que su disciplina en home.
Nadie es tan inteligente para saber cómo terminará la campaña, máxime cuando el recorrido es extenso, pero lo que hemos visto hasta ahora es alentador. Cabrera tiene su bate caliente y está empeñado en seguir así.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 B