CIUDAD DEL VATICANO/AFP
El papa argentino Francisco manifestó su solidaridad a las Madres de Plaza Mayo a través de una carta en la que asegura que «comparte su dolor» por la desaparición en Argentina de sus hijos y familiares durante la dictadura militar en ese país (1976-1983), informó este jueves la oficina de información en español de la Santa Sede (VIS).
«El Santo Padre comparte su dolor y el de tantas madres y familias que han padecido y padecen la pérdida trágica de sus seres queridos en ese momento de la historia argentina», reza la carta, dirigida a la presidente de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, con fecha 10 de abril y enviada a nombre del Papa por Antoine Camilleri, subsecretario para las Relaciones del Vaticano con los Estados.
Con la misiva, el pontífice argentino responde indirectamente a algunas entidades humanitarias de su país que le habían reprochado el haber evitado pronunciarse por los desaparecidos durante los años negros de la dictadura.
El pasado 21 de marzo, Bonafini reconoció en un carta enviada al Papa, el empeño del entonces cardenal Jorge Bergoglio en las «villas miserias» de Buenos Aires y le pidió que se uniera «a todos los que en este mundo injusto luchamos para que se termine la pobreza».
En su mensaje, el Papa ruega a Dios que le de «la fuerza para luchar, desde el ministerio que acaba de asumir, a favor de la erradicación de la pobreza en el mundo, de modo que cese el sufrimiento de tantas personas que pasan necesidad».
La carta está firmada por Camilleri, diplomático de la Santa Sede, según el protocolo del Vaticano.
«Su Santidad valora y aprecia mucho a quienes están cerca de los más desfavorecidos y se esfuerza por ayudarlos, comprenderlos y salir al encuentro de sus justas aspiraciones», recordó el prelado.
«En su oración, suplica asimismo que ilumine a los que son responsables del bien común para que combatan el flagelo de la miseria con medidas eficaces, ecuánimes y solidarias», agregó.
La carta concluye con la bendición del Papa «como signo de esperanza y aliento, a la vez que pide el favor de que recen y hagan rezar por él».
Las Madres de Plaza de Mayo es una de las asociaciones de madres fundadas en la década del 70 para denunciar la desaparición de sus hijos durante el régimen militar y desde 1977 organiza una marcha los jueves en la céntrica Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (sede del Gobierno argentino) para protestar por los crímenes cometidos en esa época y mantener viva la memoria de los familiares.
El próximo miércoles, otra líder histórica de la lucha por los desaparecidos, Estela de Carlotto, presidente de Abuelas de la Plaza de Mayo, anunció que asistirá a la audiencia general del Papa en la plaza de San Pedro en el Vaticano para saludar al pontífice argentino y pedirle que la Iglesia las ayude a saber la verdad y conocer el paradero de los nietos robados por los militares.
La organización encontró ya a 108 de los 500 niños que fueron robados durante la dictadura, que dejó 30,000 desaparecidos, según entidades humanitarias.