Auxiliadora Martínez
Ingenieros supervisores del proyecto de mejoramiento de agua consultados sobre el problema aseguraron que se debe a la falta de conciencia de la población que llega a lavar en un tramo de unos mil metros, arriba de la toma de agua, después de la presa, donde hay aguas estancadas.
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Un llamado a cerrar filas para evitar la contaminación del río Fonseca —fuente de abastecimiento de agua— hicieron pobladores y concejales en el primer cabildo celebrado ayer en Boaco.
Los concejales Noel Flores, Augusto Robleto y Norman Robleto expresaron su preocupación por el problema y realizaron una visita en la presa El Diamante para conocer la situación.
En Boaco el agua está saliendo verdusca y con mal olor.
Robleto señaló que “es una realidad que no se puede negar, e insto a todos los sectores se unan sin colores políticos, a fin de buscarle una solución a la problemática”.
La vicealcaldesa Karla Espinoza dijo que existe la preocupación por el mal olor y sabor que tiene el agua que consumen los boaqueños, así como el bajo caudal que tiene la presa de donde se abastecen los casi 35 mil habitantes del casco urbano.
Indicó que de manera conjunta la Alcaldía, el Marena y el Inafor elaboraron una ordenanza donde se establecen multas a quienes contaminen el río y afecten el medioambiente. Otra tarea que se desarrolla es la limpieza en el río Fonseca y la presa El Diamante.
La directora municipal del Minsa, doctora Martha Adilia Sequeira Bello, expresó su preocupación debido a la situación por lo que se envió al personal de higiene a inspeccionar la toma de agua en el río.
Indicó que debido a la cloración del agua no se ha presentado ningún brote de diarrea.
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