“El jefe”

Danilo Arbilla

Lula “era el jefe”, aseguró a la justicia brasileña el empresario y publicista Marcos Valerio, el mayor castigado por el “caso mensalao”, al ver que se acerca el momento de ir a la cárcel, donde está condenado a pasar los próximos 482 meses (un poquito más de cuarenta años).

El ejecutor del programa de compra de votos de congresistas, durante el primer gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva, llenó 14 páginas con sus declaraciones inculpando al expresidente como el verdadero cerebro del plan para sobornar a los legisladores, asumiendo al tiempo que él solo fue “un mensajero de lujo”. Hasta ahora la autoría intelectual se atribuyó a José Dirceu, alto dirigente del PT (Partido de los Trabajadores), jefe del gabinete ministerial al asumir Lula y amigo personal, mano derecha y confidente de este y a quien se le condenó a diez años de prisión.

Ahora Valerio dice que Lula maquinó todo, que participó directamente en la obtención y traspaso de fuertes sumas de dinero, dando pelos y señales y añadiendo que incluso con ese tipo de recursos dudosos se saldaron cuentas y gastos personales del expresidente. Por el momento la Fiscalía ha pasado todo a la Policía para que investigue.

¿Y por qué ahora Valerio sale a acusar a Lula? Por un lado están lo que sostienen que es una forma de “colaboración” con la justicia para que se le reduzca la pena. Otros creen que es la “venganza”, por no haber recibido “protección” del PT, el que sí se ha movilizado por sus dirigentes implicados —Dirceu y otros— que serían “los cabecillas” y recibieron un castigo mucho menor. Algunos hacen un parangón con la conducta de Diego Torres, el socio del yerno del Rey y duque consorte Iñaki Urdangarin, quien al principio fue muy cauto en sus testimonios, declaraciones y revelaciones esperando contar el abrigo del “manto real” y que ahora, viendo que todo se complica, entrega al juez, casi diariamente, correos que involucran a miembros de la Casa Real y no solo a la infanta.

Hay otras especulaciones. Una que va por el lado de que se trata de un llamado de atención de los militares al PT y a su líder, que se han puesto algo fastidiosos en cuanto a la revisión de lo que pasó durante la dictadura, cosa que por cierto Lula esquivó durante sus dos mandatos.

Otra hipótesis que se maneja es que se trata de una maniobra para que el tema, en relación con Lula, y con el aval de una investigación policial y la intervención de la justicia, quede definitivamente archivado, enterrado y blindado, como una forma de parar con las suspicacias de una gran parte de los brasileños que no creen que Lula “fuera tan tonto” y que no supiera lo que ocurría a su alrededor y que le cuesta “digerir” eso de la inocencia el exobrero metalúrgico.

Lula permanece callado. Por lo menos hasta ahora y respecto a este tema específico, porque, por ejemplo, no descuida aliados externos y ha salido a apoyar a Maduro en Venezuela, dar conferencias en Montevideo, y alimentar y reforzar la imagen, por cualquier eventualidad.

También el PT ha mantenido silencio. Aunque un poco antes, cuando se filtraron algunas de las acusaciones de Valerio, el presidente del PT ya había amenazado con sacar el partido y organizaciones sociales a la calle en apoyo del líder (todo lo que se podría evitar con el archivo de las investigaciones), al grito de que “a Lula no se le toca”.

Hay quienes, es este tema, se sentirían mejor si la advertencia fuera para que, lo que no se “toque”, sean los dineros de los contribuyentes o los obtenidos por vías no muy santas. El autor es periodista uruguayo, expresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP).

COMENTARIOS

  1. Hace 13 años

    acusado y condenado por algunos de los casos de corrupcion que hasta el momento se le han pegado a otros de sus colaboradores, hoy en la carcel y otros por ir a ella, eso esta por verse todavia, porque Lula al igual que el teflon de buena calidad, no se adhiere nad aen absoluto en esa coraza de conveniencia que el posee hasta el momento

  2. LB Montoya
    Hace 13 años

    Lula, al igual que Maduro, era un sindicalista sin dinero ni fortuna, hoy día Lula es uno de los hombres más ricos de Brasil, todo gracias a su «buen» gobierno. Los casos de corrupción que he leido de Lula le paran los pelos a cualquiera. Su familia es poseedora de grandes extensiones de terrenos en la Amazona, mansiones y empresas que dejan boquiabierto a cualquier empresario honesto y trabajador. El patrón es el mismo, la politica los enriqueció, no sirvieron al país, ser sirvieron de el

  3. Leonel A. Marin Mc Ewan
    Hace 13 años

    No solo en los gobiernos de Derecha hay corrupcion; tambien los hay de una forma mas solapada en regimenes socialistas y populistas; ya que estos entran con una mano adelante y otra atras y se convierten en una nueva elite neoburguesa: Latinfundistas, explotadores, y cinicos.
    Esto se llama enfermedad y lujuria de poder.

  4. Hace 13 años

    Todo una historia propia de Presidentes y funcionarios corruptos con el acuerpo de los partidos que los apoyana a todos ellos. QUe si Lula es culpable o no, dicen que cuando el rio suena es que piedra trae, y es que Lula antes y despues de que abandono la presidencia de su pais,Lula ha estado en medio de diferentes controversias, todas relacionadas con abuso de poder, malversacion de fondo, enrequicimiento ilicito o otras malefiscencias gubernamentales/politica. Que si vermos a este senor

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