Félix Rivera M.
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Unos 8,000 árboles, principalmente de pino y roble, estiman las autoridades del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) y del Instituto Nacional Forestal (Inafor) fueron afectados por la construcción de la carretera en una finca de la comunidad La Breyera, en San Rafael del Norte.
La carretera es de poco más de tres kilómetros. El procurador Ambiental de Jinotega, doctor Juan Betanco, dijo: “Aprovechando el ruido de la maquinaria que se encuentra en el tramo carretero San Rafael-Yalí, cuya vía de 18 kilómetros será pavimentada, se metió maquinaria en una finca de ese lugar y cuya vía hacia Yalí no se divisa y entonces el ruido fue aprovechado para que las autoridades no nos diéramos cuenta”.
Señaló que están a la espera de “que la Policía realice la conclusión de la investigación, para que la Procuraduría Ambiental proceda a formular la acusación por daños y delitos ambientales a quienes resulten implicados”.
“Ni Marena ni el Inafor ni el MTI han otorgado permiso para el cambio de uso de suelo ni para la carretera, por lo que tendremos que proceder penalmente por la forma irresponsable en que se ha afectado la flora y la fauna, lo mismo que esta área protegida, siendo lo más grave aún que se viene a cometer este delito cuando estamos afectados por el cambio climático”, apuntó Betanco.
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