Vladimir Vásquez
Los Organismos No Gubernamentales (ONG) del país que trabajan con la diversidad sexual siguen impactados por la presión que ejerció el Gobierno para que se le retirara la ayuda al Centro de Estudios Internacionales (CEI), de Zoilamérica Ortega Murillo.
La Iniciativa desde la Diversidad Sexual por los Derechos Humanos emitió un comunicado donde exige al Gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega que “respete nuestro derecho de formar alianzas”.
La Iniciativa desde la Diversidad Sexual por los Derechos Humanos (IDSDH) explica en su comunicado emitido ayer que reciben “con preocupación la noticia del condicionamiento del Gobierno a la cooperación de Noruega para la aprobación de fondos 2013-2015”.
[/doap_box]
Además destacan que desde el año 2006 que se constituyeron han formado alianzas dentro y fuera de Nicaragua. “En este contexto han estado junto al CEI, organizaciones y grupos (de la diversidad sexual) en proyectos nacionales y regionales, con apoyo de varios donantes”.
“Denunciamos que el Gobierno y las instituciones del Estado no deben condicionar el apoyo a nuestras organizaciones, ni deben delimitar los espacios con los que podemos accionar”, expresa el documento.
ONG AMENAZADAS
La directora del Movimiento Feminista de Nicaragua, María Teresa Blandón, dijo que “rechazan medidas como esta, ya sea contra el CEI o contra cualquier organización de la sociedad civil”.
Blandón considera que estas acciones pueden interpretarse como “persecución política” de parte del Gobierno en contra de las Organizaciones No Gubernamentales.
“La persona que se encarga de hacer el trabajo sucio es el señor Valdrack Jaentschke”, acusa Blandón y recuerda las gestiones que, según ella, hizo el funcionario para presionar a la Cooperación Española y al Sistema de Naciones Unidas para que no den ayuda a las ONG de Nicaragua.
Para la directora del Movimiento Feminista un recorte de la ayuda a una organización que trabaja en este tema repercute en la incidencia que pueden tener en el apoyo a las personas de la diversidad sexual.
“En general estos grupos son de los más pobres de la población porque son los más discriminados”, explica Blandón.
Asimismo cree que esta persecución se origina en la proyección e incidencia que han tenido estos grupos. “Al Gobierno le ha molestado mucho que las organizaciones feministas y de la diversidad sexual hayamos protestado enfáticamente contra el Código de la Familia que es homófobo, sexista y privatizador”.
Blandón concluye que el Gobierno pretende obligarlos a desistir de sus protestas quitándoles el financiamiento.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,5 A