Rezaye Álvarez M.
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Si bien en la Ley de Pesca y Acuicultura se prohíbe “el uso de explosivos, venenos u otra forma de pesca destructiva”, según la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic), “la única causa de muerte de cuatro delfines en costas del Pacífico fue por el uso de explosivos”.
Según explicó el ecólogo especialista en vida silvestre, Fabio Buitrago, los cuatro delfines eran del tipo moteado, una especie migratoria y residente en las aguas de Centroamérica, que se desplaza por esas aguas en busca de alimentos.
Buitrago explicó que la onda expansiva de las bombas en el agua viaja bastante más rápido, ya que el sonido viaja cuatro veces más rápido en el agua, y la intensidad del sonido alcanza una distancia mayor.
Entonces los delfines se ven afectados porque tienen desarrollado un mecanismo de comunicación ubicado en la cabeza, que funciona como un receptor y amplificador de sonido, entonces al percibir la onda expansiva de una bomba “llega con suficiente fuerza como para causar daños en órganos internos”.
Sobre las causas de muerte de las especies también se refirió la titular del Marena en el oficialista Canal 4, y aseguró que fue “producto de los vientos y fuertes oleajes” que los delfines aparecieron en las costas.
Sin embargo Buitrago señaló que la muerte de estos animales son similares a los encontrados en otras partes como Huehuete, Casares, La Boquita, El Tránsito, Poneloya y Tola, donde “hemos encontrado delfines reventados y con claros indicios de haber muerto por explosivos”.
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