41 años y medio por violación y femicidio
Luis Eduardo Martínez M.
Entre abrazos de familiares, Silvio José Urbina Castro no pudo contener el llanto, poco antes que una juez lo condenara a 41 años y medio de prisión por los delitos de violación agravada y femicidio, en perjuicio de Rosa María Sequeira, a quien estranguló en el barrio Lucidia Mantilla, al sur de la ciudad de Matagalpa.
“Nos cuesta creerlo porque yo mejor que nadie lo conozco, yo lo crié y soy su hermana mayor, él me quedó de 12 años él ha sido una persona trabajadora”, dijo Marisol.
“Pero él admitió los hechos”, señaló un periodista, a lo que Marisol respondió: “Sí, pero él dice que no se acuerda él dice que no andaba en sus cinco sentidos y eso es una realidad”.
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Sequeira, de 25 años y con problemas de salud, vivía solitaria en una casita forrada con láminas viejas de zinc, y la noche del Jueves Santo el hombre llegó, la violó y estranguló. Luego salió por un hueco en una esquina de la humilde vivienda.
Urbina, de 32 años, insiste en que andaba ebrio y drogado, admitiendo: “Si me hubiera acordado (de la autoría del crimen) me hubiera ido, porque yo llegué a la casa en la noche y en la mañana me bañé y me fui a mi trabajo cuando después la Policía me dice ‘tenés un clavo’. Cuando la persona hace eso se da a la fuga, pero si no se acuerda uno, no se acuerda de nada”.
Afuera del Complejo Judicial de Matagalpa, pobladores de distintas partes, incluso de comunidades rurales, se apostaron ayer con mantas y pancartas exigiendo que Urbina fuera condenado a las penas máximas.
“Que se cumpla la Ley 779 (Ley Integral Contra la Violencia Hacia la Mujer) para que no haya más asesinatos y que se respete los derechos de la mujer, porque mucha violencia hay en este Nicaragua contra la mujer”, dijo Miriam Herrera, quien llegó de la comunidad Ocalca, del municipio de San Ramón.
SOBREPASÓ PEDIDO DE FISCALÍA
Mientras tanto, en el pequeño recinto del Juzgado especializado en violencia de género de Matagalpa, atestado por periodistas y camarógrafos, Urbina esperaba cabizbajo la lectura de la sentencia.
Dos días antes, en el mismo despacho, admitió los cargos imputados por la Fiscalía.
Madre y hermana se acercaron llorando a abrazarle. Él tampoco pudo contener el llanto. “El Señor te ha de bendecir hijito lindo, precioso, vos no lo hiciste mi amor”, le dijo la mayor de las mujeres.
Instantes después, la titular del Juzgado, Ivania Sancho, junto con la secretaria de actuaciones, Donna Buschting, leyeron la sentencia de varias páginas que sobrepasó incluso el pedimento de la Fiscalía durante el debate de pena realizado el lunes.
Urbina fue condenado a 15 años de prisión por violación agravada —aunque la fiscal Yubelka Pérez había pedido 12— y a veinte años más el tercio ordenado por la Ley, es decir, a 26 años y medio por el delito de femicidio.
Aunque la sumatoria de las penas alcanza los 41 años y medio, Urbina solo cumpliría treinta años de prisión, que es la pena máxima establecida en la Constitución.
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