Erick Ramírez

La Ley 779, municiones para una emboscada

Una gran controversia mediática ha generado la aprobación de la Ley 779 sobre la violencia intrafamiliar y los abusos y crímenes que se cometen contra las mujeres. Como siempre sucede en estos casos el tratamiento maniqueísta y la manipulación están desvirtuando los alcances de esta ley imprimiéndole un revanchista carácter de género.

Frenar la violencia contra las mujeres debe ser tarea de todas y todos, no solo de los grupos feministas sino también de los hombres responsables y sobre todo de las madres y padres de familia. Pero de ahí a convertir la ley en una cruzada, para dividir a la sociedad en dos mitades de buenos y malos, hay una gran distancia, y lamentablemente eso es lo que pasa en la actualidad.

La violencia intrafamiliar es un mal que aqueja a nuestras familias y provoca daños, no solo a los protagonistas sino también a los hijos, en la inmensa mayoría de los casos, menores de edad. Es un problema que se ha agudizado en los últimos años producto de un sistema político-social que ha dado más importancia a lo material que a lo espiritual y donde el abuso del poderoso se impone al más débil.

Estamos asistiendo a una cruzada feminista que está convirtiendo una legítima bandera de reivindicación en una pasada de cuentas a la otra mitad del componente social, al hombre, quien, como resultado de esta guerra santa, está siendo satanizado como el culpable de todos los males que sufren las mujeres, una acción que tiene el agrio sabor de una venganza anunciada.

Lo peor de todo esto es que no valen los argumentos y se pierde el raciocinio y la equidad. Igual pasó cuando se discutió el tema del aborto: no hubo medias tintas, fue un tema de blanco o negro, igual fuese este justificado o no. Asustaba como muchos grupos se rasgaban las vestiduras y pegaban gritos al cielo para defender su punto de vista a veces fuera de toda lógica. Al final siguen los abortos, con o sin ley.

Lo más grave de esta ley es que desequilibra la armonía y el equilibrio familiar. Toda desavenencia, toda diferencia de opinión, toda discusión en el seno familiar, no concluirá en una necesaria y saludable reconciliación, porque ahora una de las partes, sabiendo que tiene la sartén por el mango, se impondrá fácilmente sobre la otra, no importa si tiene o no la razón.

Basta recurrir a la vía expedita de la denuncia por violencia intrafamiliar para acallar a la pareja bulliciosa, esté o no con algunas amargas adentro. De aquí en adelante la imposición se impondrá a la razón provocando un vuelco de trescientos sesenta grados en la relación familiar. Además el sistema está diseñado para disparar antes de indagar. El acusado por violencia intrafamiliar estará condenado antes de poner siquiera un pie en los tribunales, con o sin abogado defensor.

Como si no bastara, cuando se trata de estos casos, la Policía enchacha al señalado con la velocidad de un rayo sin detenerse a averiguar si este es culpable o inocente. Primero te fusilan y segundo te condenan, ya después si hay chance se aclararán los nublados del día. Con la Ley 779, como diría el umpire “El Churruco” al bateador que no era de su agrado: “Ni corrás que sos out”. EL AUTOR ES DIRIGENTE HISTÓRICO SOCIALCRISTIANO.


COMENTARIOS

  1. Rene Solis
    Hace 13 años

    No puedo callar, siempre he estado a favor de los derechos de la mujer y lo estoy, pero coincido con el autor de este articulo que la ya famosa ley 779, esta llena de injusticia contra el hombre. Esa ley viola el principio universal de la presuncion de inocencia, el derecho al debido proceso y la igualdad. Todo ello aupado por grupos de feministas que creen que hacer justicia a la mujer es convertir al hombre en criminal solo por ser hombre

  2. jose estrada
    Hace 13 años

    Cinicos como el tal Rene Solis esta llena Nicaragua.

  3. Francisco Miranda
    Hace 13 años

    Coincido con el análisis que hace el SR. Ramírez sobre la ley 779. Sin duda es un aberración legal que no tiene razón de ser. Lo peor del caso es que esta ley no evita la violencia intrafamiliar sino que se convierte en un instrumento del robo, de venganza y de manipulación de la justicia. Yo pienso que cuando esta ley sea derogada o reformada, el Estado deberá indemnizar a las personas afectadas por este horrendo instrumento de injusticia.

  4. Mujer
    Hace 13 años

    Esa ley tiene a todos los abusadores y apaleadores de mujeres temblando….En Estados Unidos y en otros paises la policia interviene y punto.

  5. libertador
    Hace 13 años

    De victima a victimario,esta es la paradoja de muchos hombres que luego de haber trabajado tanto por su «familia»son despojados de todo por su mujer,como lo dice la biblia cuidate de la que duerme contigo,en nicaragua todo es política y por eso se ha fomentado el revanchismo hacia los hombres,solo se denota lo que perciben nuestras sentidos pero el trasfondo no;cuantas mujeres hacen lo imposible por exasperar a su pareja,hasta el punto de volverse irracional,pero la culpa la tiene el hombre

  6. libertador
    Hace 13 años

    No se puede negar que han habido abusos contra la mujeres,pero esta es la percepción que reciben nuestros sentidos,pero que ocurrió antes para que esto ocurriera,seguro que esa victima era la victimaria,porque muchas mujeres exasperar a su pareja hasta que lo vuelven irracional,el problema radica ahí porque la violancia engendra más violancia,en este orden la mujer inicia la violancia hasta que el hombre reacciona como macho y su ira lo lleva a sobre ponerse por la fuerza

  7. David
    Hace 13 años

    La violencia y el maltrato deben ser castigados, sin tintes sexistas.

  8. tere
    Hace 13 años

    Hombre y cual es el miedo? si la mujer no recibe violencia para que lo va a denunciar? Acaso no ven las barbaries que cometen muchos hombres, asesinando, mutilando a las mujeres. La ley 779 esta bien fundamentada, quienes se oponen son los que quieren seguir suyugando a las mujeres.

  9. Rodolfo Jimenez
    Hace 13 años

    El feminismo no ataca al hombre sino a un sistema patriarcal, el odio y desigualdad existen, la violencia intrafamiliar también, son hechos que no se pueden negar. Ahora, esta es una primera ley, se debe reformar para incluir otras expresiones de violencia de genero que abarca, como las relaciones homosexuales, es una ley en construcción, que no castiga a hombres por ser hombres, sino por reproducir modelos danhinos para las demas personas.

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