Saúl Martínez
Han pasado cuatro días desde que la familia de Santiago Valle Acevedo, de 26 años, conoció que este había sido asesinado a balazos el sábado. Ayer suplicaron apoyo a las autoridades nicaragüenses para saber lo que realmente pasó con el muchacho.
El muchacho solía llamar cada semana a sus familiares y la última vez, la madrugada del sábado antepasado, dijo que no tenía trabajo.
Sus familiares han intentado ubicarlo pero el muchacho no responde su celular. La familia es humilde, habita en una sencilla vivienda del costado norte del restaurante El Terraza, en el reparto Walter Arata, sur de la ciudad de Chinandega.
La tarde del lunes y la mañana de ayer visitaron a la familia de Yalmar, amigo de Santiago, quien permanece en México y a quien lograron contactar.
“Pero nos dijo que no ve a Santiago desde el viernes y que lo buscaría”, dijo Luciana Valle, hermana del muchacho desaparecido.
Santiago después de permanecer año y medio en Oklahoma fue deportado, intentó llegar de nuevo en dos ocasiones a Estados Unidos pero lo regresaban de México.
En la oficina del Servicio Jesuita para el Migrante, en Chinandega, se coordina con oficinas homólogas en México para la ubicación del migrante.
Valle sería el segundo migrante que muere este año lejos de su patria.
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