El juicio por genocidio y crímenes de guerra contra el exgeneral guatemalteco José Efraín Ríos Montt se reanudó ayer con testimonios de supervivientes de 16 matanzas en las que murieron 1,771 indígenas ixiles entre 1982 y 1983.
Tiburcio Utuy, testigo de la fiscalía, narró que en la comunidad de Chajul, departamento de Quiché, “a una señora que estaba embarazada (los soldados) le sacaron al bebé y lo estrellaron en un palo. Yo lo vi directamente”, relató el indígena ixil de 70 años.
Sostuvo que los militares lo amarraron, lo arrastraron y le quemaron el estómago y los testículos. “Nosotros no le debemos nada a Ríos Montt”, aseveró. Añadió que pensaron que el Ejército los quería terminar (matar) por su origen maya.
Militares retirados demostrarán la próxima semana que en Guatemala no hubo genocidios sino un enfrentamiento armado entre el Ejército y la guerrilla.
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