Los miles de veraneantes que acudieron a Pochomil dejaron sucias las costas, como en año anteriores. LA PRENSA/J. TORRES

Semana Santa no tan santa

La Semana Santa empezó tarde para muchos veraneantes. Para el jueves las playas aún no tenían ese aspecto de hormiguero que las caracteriza en los “días santos”; pero en los balnearios el personal de la Cruz Roja, la Policía y los Bomberos no se confiaba. Después de todo, por tradición, viernes, sábado y domingo son los días en que más turistas deciden darse chapuzones y zambullidas.

Amalia del Cid

La Semana Santa empezó tarde para muchos veraneantes. Para el jueves las playas aún no tenían ese aspecto de hormiguero que las caracteriza en los “días santos”; pero en los balnearios el personal de la Cruz Roja, la Policía y los Bomberos no se confiaba. Después de todo, por tradición, viernes, sábado y domingo son los días en que más turistas deciden darse chapuzones y zambullidas.

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Hasta el mediodía del sábado, funcionarios del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) habían registrado el ingreso de al menos 10,000 visitantes a La Boquita, Carazo.

Se esperaba que el total de visitas en la Semana Mayor superara los 50 mil turistas. En Pochomil, San Rafael del Sur, se estimaba que el sábado y el domingo, los primeros auxilios brindados por la Cruz Roja podían pasar de 15 a 100 por día.

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De Jueves Santo a Domingo de Resurrección, dos mil cruzrojistas cubrieron 209 puestos de auxilio. Lo hicieron con 2.5 millones de córdobas, la mitad del presupuesto que necesitaban.

En la laguna de Xiloá, miembros de la Cruz Roja esperaban que durante el fin de semana el número de veraneantes sobrepasara los seis mil por día.

En la costa de la laguna había botellas de aguardiente y ebrios dormitando bajo un sol de mediodía. En Xiloá, el alcohol es una de las principales causas de ahogamiento por sumersión, señaló Jonathan Arias, guardavidas.

Lo mismo dijeron socorristas de Masachapa, Pochomil y El Trapiche, famoso por su forma de embudo y sus traicioneras aguas oscuras, por las que muchos veraneantes terminan quebrándose la cabeza al hacer clavados.

La suciedad fue, otra vez, un problema. Las costas de Pochomil, Masachapa, el Lago Cocibolca y San Juan del Sur sufrieron las consecuencias de ese feo hábito de arrojar la basura en cualquier lugar. Aunque no se cobró la entrada a los balnearios, algunas alcaldías se las arreglaron para hacer frente a la suciedad. En San Juan del Sur, por ejemplo, la municipalidad contrató a más de 50 mujeres para que, por 150 córdobas al día, recogieran los desechos dejados por los bañistas.

Januaria Collado, de la brigada de limpieza, afirmó que en una tarde podía recoger de ocho a diez sacos de basura.

En la laguna de Apoyo la Alcaldía de Catarina instaló contenedores y contrató personal para que recolectara la basura.

Y al fin se fue la Semana Santa. Una semana de bastante sol, mucho alcohol y, en lo que respecta a las playas, muy poca religión.

(Con la colaboración de Gloria Picón, Carla Torres y Humberto Galo).

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COMENTARIOS

  1. El Ni K
    Hace 13 años

    A los nicas no les gusta vivir bonito, esto siempre ha sido una soberana porqueria, la gente no tiene conciencia para nada ni les importa cuidar los recursos naturales. Es una lastima porque el aseo no tiene nada que ver con la pobreza. El aseo es educacion y conciencia de vivir en un pais limpio.

  2. juana
    Hace 13 años

    La verdadera semana santa se celebra en casa,con la familia, sin viajes, llenos de bacanal y licor, estos tenían que ser días santos, reflexionando ,por el sacrificio que Jesucristo hizo, hace 2000 años atrás, por todos nosotros, bueno , el hecho es que cada quien va a entregar cuentas de sus acciones.

  3. Mildred
    Hace 13 años

    Esto se ha dado todos los años, nada tiene que ver con la religión, porque hay personas que aun teniendo las posibilidades de asistir a un balneario bien se van a sus festividades religiosas, esto de la basura es una mala costumbre que se tiene, no solamente en temporada de semana santa pasa esto, si no en cualquier momento del año. Si colocan depósitos de basura, le gente aun así no deposita la basura en su lugar, esto es mala educación y falta de cultura.

  4. Lucila
    Hace 13 años

    Podría llamarle falta de conciencia o desinterés en vivir en un ambiente sano,con ello no generalizo simplemente hago énfasis en que por pocas que sean las personas que botan la basura en las playas ese resultado siempre tendrá un impacto en todos,lo importante es determinar que podemos hacer para cambiar eso.

  5. jubeska ñurinda
    Hace 13 años

    La verdad el esfuerzo por parte de las distintas alcldias fue bueno, la gente no aprnde creen que estan en su casa o peror le parece que tienen empleados e igual tiran la basura, pero en comparación a otros años, las playas estaban mas limpias, note que andaban brigadas de jovenes recogiendo los deseños, al igual que habian barriles para depositar la basura. Exito ha sido x algunas playas limpias.

  6. Hace 13 años

    Todos somos responsables, al momento de quererlo ser, pero ala hora de alegrarnos y buscar la divdersión no importa como quede el lugar donde estuvimos total mi casa me espera, parece ser la opinión de quienes botan basuras en las playas de nuestra tierra, el hombre es el peor enemigo de la naturaleza. descuidar despues de servirnos de nuestras playas, que decepción.

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