Ramón H. Potosme
Concretamente, hay dos piedras. Una por cada visita que hizo a Nicaragua el desaparecido presidente venezolano Hugo Chávez en la construcción de lo que sería la refinería El Supremo Sueño de Bolivar. Con 233.2 millones de dólares invertidos, no hay nada tangible. Esto demuestra, según el diputado opositor de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Carlos Langrand, que el proyecto es “un elefante blanco”.
Indicó que requerirá de miles de metros cúbicos de agua diario, por lo que se debe explicar de dónde van a salir. Él cree que la fuente de agua será el Lago Cocibolca y, por lo tanto, debe conocerse si habrá algún impacto.
Langrand señala que, por los riesgos que acarrea, ya no se están haciendo refinerías en el mundo.
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Una opinión distinta tiene el diputado de la Unión Demócrata Cristiana (UDC), Agustín Jarquín Anaya, quien hasta mediados del 2011 era aliado del gobierno. Él considera que las instituciones estatales deben informar sobre la inversión que hay a la fecha, aunque considera que el proyecto tiene futuro por ser un negocio rentable.
Langrand señala que era un proyecto de dos personas y que al desaparecer uno de ellos, el presidente Chávez, el mandatario inconstitucional Daniel Ortega no podrá atraer inversionistas para un megaproyecto como la refinería por carecer de suficiente liderazgo internacional.
Mientras, Jarquín Anaya estima que el proyecto es rentable como negocio porque hay un déficit de refinerías en el mundo y sería de gran provecho para la región centroamericana.
“Entiendo que es altamente rentable. En consecuencia, es de interés más allá de la voluntad de la cooperación del gobierno de Venezuela y Nicaragua. Es una inversión que lo hace rentable”, manifestó Jarquín.
DEBEN INFORMAR A ASAMBLEA NACIONAL
Langrand considera que la Comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional debería recibir informes de parte del Ministerio de Energía y Minas y de Petronic sobre los avances de la obra. Mientras Jarquín sostiene que la empresa Petróleos de Nicaragua (Petronic), que sería dueña del 49 por ciento de las acciones, al ser una empresa estatal está obligada a poner los datos sobre la refinería en la página web de acuerdo con la Ley de Acceso a la Información Pública.
Pero Langrand cree que las cifras de la inversión pueden ser maquilladas en compra adelantada de equipos o estudios de prefactibilidad, por lo que será difícil saber si en realidad se ha hecho o no esa inversión.
“Efectivamente (Petronic) debe rendir informe sobre los avances y ejecución y adónde están esos desembolsos. Si efectivamente es así, que no se ve, debe decir en qué concepto, no se si en consultoría, en estudios de prefactibilidad. Parece que se juega con la inteligencia y buena voluntad de los nicaragüenses”, planteó Langrand.
Jarquín recordó que se trata de una megainversión y que consta de tres etapas, por lo que, por ahora, puede haber una inversión no tangible, como el diseño y los estudios que deben quedar bien hechos.
Otro tema que no ha quedado claro con la refinería es el de los estudios de impacto ambiental, a los cuales no han tenido acceso los diputados y tampoco fueron presentados por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena).
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