Cartas al Director

La buena fe

Lejanos y casi olvidados aquellos tiempos, cuando la palabra se empeñaba, los contratos verbales tenían mayor valor y la mayoría de las personas cumplían en tiempo y forma lo pactado. Hasta las entidades bancarias eran menos exigentes en el otorgamiento de un crédito. La palabra empeñada exigía para los pactantes un compromiso, una exigencia moral más que jurídica, ya que los procedimientos legales eran casi innecesarios.

La palabra empeñada se conjuga con un principio general del Derecho que es la buena fe (del latín, bonafides), consistente en el estado mental de honradez, de convicción en cuanto a la verdad o exactitud de un asunto, hecho u opinión, título de propiedad, o la rectitud de una conducta. Exige una conducta recta u honesta en relación con las partes interesadas en un acto, contrato o proceso, es decir tanto cuando nos encontramos en el ejercicio de un derecho como en el cumplimiento de un deber.

Inherentes a la palabra, se encontraban valores como la integridad, la honradez y la reputación, tanto es así que muchos se batían a duelo por defender su honor, delito que contemplaba el anterior Código Penal en sus artos. 166-168 y caducó porque hoy día quizás el honor no sea tan importante defenderlo

En contrapartida nuevos y numeroso delitos surgen por la mala fe, tales como la estafa, el estelionato, defraudación, usurpación, daños, el chantaje, la extorsión y otros tantos que si los menciono llenaría páginas completas.

Por eso es que hoy día el principio de buena fe suena tan ingenuo como de difícil práctica, tanto en el contexto jurídico como en todos los ámbitos de nuestra vida rutinaria, porque la desconfianza, la falta de fe se está apoderando de nuestra sociedad. Y aunque suene a paranoia tenemos justas razones para no confiar en quienes siempre están tratando de engañarnos (políticos, religiosos, socios, amigos, funcionarios estatales, parejas, hijos).

En Semana Santa quizás sea bueno reflexionar y tratar de recuperar esa confianza de creer en lo que no vemos pero que podemos percibir y sentir, quizás a muchos nos haga falta tener en nuestros corazones ese elemento vital llamado fe, buena fe.

Nimia Serena Pérez Bermúdez

La edad en Nicaragua

La edad biológica tiene una connotación jurídica en innumerable actos en los que participa el ser humano; el Código de la Niñez y Adolescencia determina la inimputabilidad de los menores de 15 años en actos delictivos, es decir no pueden ser llevados a prisión; el derecho al voto de las autoridades nacionales como presidente, diputados a la Asamblea Nacional, alcaldes y concejales puede ejercerse a partir de los 16 años; la contratación laboral es factible a partir de los 16 años; es posible casarse a los 18 años para la mujer y a los 21 para los varones; la unión de hecho estable es posible desde los 16 años.

Para ejercer ciertos cargos como presidente, ministros, magistrados de la Corte Suprema se requiere la edad mínima de 25 años. La jubilación laboral está contemplada a los 60 años y a los 55 en caso de las maestras y casos especiales de trabajo. La licencia de conducir automóviles es posible a partir de los 17 años. Para servir en el servicio público se precisan 18 años. Hay requerimiento de edad en caso de adopción de hijos; se permite la venta de tabaco y licor a mayores de 18 años; la edad entre el adoptante y el adoptado tiene una vital importancia. La mayoría de edad se obtiene al cumplirse 21 años para ambos sexos y es hasta entonces que se pueden ejercer todos los derechos civiles.

Como podemos observar existen diversas edades para realizar ciertos actos y tener derechos.

En la práctica existen pocas posibilidades de conseguir trabajo después de los 40 años. Aunque no existe ley que lo diga, ni la propia Ley de Servicio Civil contempla la discriminación por motivos de edad, muy pocas instituciones gubernamentales y privadas contratan a mayores de esa edad. Después de los 65 años el ingreso en el Gobierno en cargos que no son de dirección no es posible por determinarlo así la Ley de Servicio Civil y Carrera Administrativa.

No se admiten en nuevo ingreso a laborar en el Gobierno a mayores de 65 años a cualquier cargo de nivel bajo, medio e intermedio; pero se permite que esas mismas personas mayores en cargos de elección: diputados, ministros o presidente de la República y al cargo de ministro que es de nombramiento. La relación de la edad en la función pública tiene su sentido como lo es la capacidad de raciocinio, facultades físicas y mentales, pero no se comprende que se permita que un magistrado de la Corte Suprema de Justicia lo pueda ser a los 25 años, es decir sin haber acumulado experiencia alguna y que se limite a 65 años el acceso a la función pública sin poner ese límite de edad para cargos de suma importancia (diputados, ministros, presidente, magistrados), esa ley viola el principio de igualdad de todos los ciudadanos.

Mario Ruiz Castillo

¿Cuál es la agenda de la oposición?

Estaba el presidente del país y le dice a todos sus habitantes: Ciudadanos, les tengo una buena y mala noticia. ¿Cuál es la buena? Que nuestras deudas con el extranjero han sido saldadas. ¿Y la mala? Que tenemos 72 horas para abandonar el país… Dice un viejo dicho no es lo mismo verla venir que platicar con ella. Una frase popular con mucho sentido, aplicable a nuestra política doméstica. Muchos de los fracasos de un país recaen en el gobierno de turno, que es lo lógico, y a quien en primera instancia se debe exigir un mejor uso de los recursos del Estado y con logros satisfactorios. Pero no estaría de más pedirle a la oposición ser más proactiva. Un partido de oposición que vive de los fracasos del Gobierno no puede ser una verdadera opción para cambiar el rumbo del país.

Diariamente se editan muchos artículos en contra del Gobierno, sin embargo hay pocos que critican a la oposición. Y el asunto no es solo por criticar sino porque la aparente oposición deja mucho que desear. Eduardo Montealegre quien en las últimas elecciones, a través de los partidos que preside, ha resultado como segunda fuerza política, tiene que ser una autocrítica en su forma de ejercer el liderazgo que promueve. Un partido político contrario al Gobierno es algo más que un buzón de quejas. A la fecha ¿cuál sería la contribución de la oposición al país?, ¿cuál es su agenda?, sabemos que el país necesita de educación, salud, infraestructura, generación de empleo así como un Estado más dinámico. Es claro que un partido político sus recursos son limitados en comparación del Gobierno. Pero eso no significa que no tenga responsabilidad en la dirección que va el país.

Para ser político no basta ser honesto, que de esos hay muchos en el país. Una vez que uno asume un rol debe llevarlo a cabalidad. Un ejemplo sencillo, la oposición actualmente no es capaz de conservar o atraer nuevas figuras políticas, constantemente se ven fisuras que no es para asustarse pero deja en claro que hay muchos intereses personales de por medio y que lo electores perciben esta situación como falta de compromiso y de coherencia, entre el discurso y lo que hacen. Un partido representativo no se puede hacer solo con los amigos del entorno o del trabajo.

Es saludable que un país cuente con un buen gobierno y con una oposición competente. Es como en el deporte entre mejor es tu contrincante mejor debe ser la preparación para enfrentarlo. La oposición actual sabe que va en caída y de esto no puede culpar a su contrincante. Por la terquedad o por creerse tan buenos, se duermen en sus laureles. Y no se ve en ellos un plan de acción para mitigar los problemas de los nicaragüenses. Decir soy líder es fácil, demostrarlo con resultados es lo bonito.

Juan Carlos Treminio. Ingeniero industrial

COMENTARIOS

  1. Modesto Soza Aguilera
    Hace 13 años

    La llamada oposición son un monton de monos en un arbol peliandose ,trepandose unos por ensima de otros por un hueso.

  2. Leonel A. Marin Mc Ewan
    Hace 13 años

    Este gobierno inconstitucional no actua de buena fe. Su consigna: Socialismo, Solaridad y cristianismo es pura demagogia. El socialismo es materialismo dialectico; sin embargo, el cristianismo es humildad, fe en Jesucristo que resucito al tercer dia segun las escrituras. Padre celestial, someto mi vida a la palabra de DIOS. Necesito tu poder para tener una vida victoriosa en Cristo. Los ortegarcas viven como neoburgueses como los zares de Rusia.

  3. Denso
    Hace 13 años

    Juan Carlos anda mas perdido que una salchicha en la perrera municipal;a menos que lo que da a entender sea que la oposicion gobierne desde abajo,o sea no dejar al bachiburro en paz igual a como el hacia despues de los 90 con Dona Violeta,tamalon y Bolanios;todo mundo sabe en este pais lo malintencionado que son los orteguistas y su jefe,que no arrancan pelo sin sangre;si ni ellos gobiernan bien ya que se la pasan robando,conspirando y acechando al menor movimiiento opositor

  4. nicasio
    Hace 13 años

    Cual es la agenda de la oposicion? importar lideres.

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