ACAN-EFE/AFP
América Latina y el Caribe, que concentran el 31 por ciento de los recursos hídricos del mundo, ha avanzado en el manejo compartido de sus cuencas, pero mantienen un patrón dispar en la distribución del agua y debe recuperar la calidad y funcionamiento de sus ecosistemas acuáticos, explicó ayer Isabel Martínez, encargada de programa de la oficina regional para Latinoamérica y el Caribe del Programa de la ONU para el Medio Ambiente (PNUMA).
El organismo identifica la Gestión Integrada de los Recursos Hídricos y la Gestión Integrada de las Zonas Costeras como dos de las más efectivas estrategias para el buen manejo del agua, y este año el Día Mundial del Agua, celebrado ayer tuvo como tema central la cooperación.
Datos de la ONU revelan que a nivel mundial existen unas 263 cuencas con ríos transfronterizos, con Europa como la región con mayor número (73), seguida por América Latina y el Caribe (61).
Martínez resaltó como “importante que, contrariamente a percepciones o informaciones que parecen predominar (…) a nivel mundial existe una tendencia a la colaboración entre los Estados ribereños que supera las interacciones conflictivas”.
2.500 millones de personas en el mundo no tienen acceso a un inodoro. La ONU lanzó ayer una campaña para intentar terminar con el mortal “tabú de los baños” y mejorar el acceso a un retrete.
3.000 niños y niñas menores de cinco años mueren diariamente por enfermedades resultantes de la ingestión de agua no apta para el consumo, como el cólera o la disentería. Número que se busca reducir con la campaña de la ONU.
Uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio sobre la salud y la pobreza, establecidos en el año 2000, era disminuir en un 50 por ciento el número de personas que no tienen acceso a baños con agua potable para 2015. Aunque al ritmo actual ese objetivo no se alcanzará hasta 2075.
[/doap_box]
Los Estados, incluidos los latinoamericanos, “vienen avanzando en el desarrollo y en la firma de acuerdos de cooperación a nivel de cuencas transfronterizas”, explicó Martínez, quien citó el caso de Centroamérica, donde el 37 por ciento de la superficie la ocupan cuencas compartidas.
La gestión compartida desde hace más de 20 años de la cuenca del río Lempa por El Salvador, Guatemala y Honduras es un “ejemplo exitoso” de esa estrategia, que en este caso ha involucrado un “gran respaldo político y la participación de la población en la definición y ejecución de programas y proyectos”, aseguró Martínez.
LAS DISPARIDADES
Latinoamérica y el Caribe, con unos 600 millones de habitantes, mantiene “un patrón de distribución” del agua “dispar en tiempo y espacio”, afirmó la funcionaria del PNUD. Ello se debe a deficiencias en la infraestructura de distribución, y la geografía de la región. En el Pacífico de Centroamérica “viven las dos terceras partes de los habitantes del istmo (y) cuenta con el 30 por ciento del agua superficial de la región, mientras que el Caribe, con una población menor, recibe el 70 por ciento de las aguas”.
Según datos de la ONU, América Latina y el Caribe han avanzando en los últimos 20 años en la expansión de los servicios de agua potable y saneamiento, sobre todo en las áreas urbanas. El 45 por ciento de la población rural y el 14 por ciento de la urbana carece de instalaciones de saneamiento, es decir, unas 115 millones de personas, de acuerdo con los datos de la ONU citados por Martínez.
“Las situaciones anteriores dan cuenta de varios retos inminentes en la gestión del agua”, entre ellos “ampliar la infraestructura de producción, regulación y distribución del agua, el tratamiento de aguas residuales”, agregó la funcionaria.
También son desafíos “impostergables mantener o recuperar la calidad y el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos, superficiales y subterráneos, así como la creación y gestión de los organismos de cuenca que permitan dialogar y llegar a acuerdos entre los usuarios del recurso”.
América Latina y el Caribe albergan 30 diferentes ecosistemas de manglares en la zona de transición continental-marina, según la ONU. Debido a la inadecuada legislación, carencia de medios para hacer cumplir la Ley, experiencia técnica insuficiente y una débil capacidad financiera e institucional, la Gestión Integrada de las Zonas Costeras (GIZC) sigue siendo una tarea en curso, dijo el PNUD en un informe divulgado en 2012, que recomienda la asociación público-privada como una vía para avanzar en la materia.
Las cuencas y las aguas subterráneas son fuentes “de vital importancia para el balance hídrico de América Latina y el Caribe, donde se han identificado unos 64 acuíferos, según la ONU. Martínez resaltó que el “mensaje clave” que la ONU quiso transmitir en el Día Mundial del Agua es que su buena gestión “puede contribuir a alcanzar la paz, erradicar la pobreza y lograr la equidad de género, además de crear beneficios económicos tangibles”.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, alertó ayer de que “una de cada tres personas vive en un país con escasez de agua entre moderada y alta, y es posible que para 2030 la escasez afecte a casi la mitad de la población mundial”. La ONU también urgió ayer a que haya más cooperación internacional para mejorar la gestión del agua, sobre todo en el sector agrícola, ante el creciente problema de escasez y la falta de saneamientos adecuados.
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A