WASHINGTON/AFP
Ecuador amenazó este viernes con denunciar la Convención Americana de los Derechos Humanos, al igual que ya lo hizo Venezuela, si la OEA decide no continuar con un proceso de revisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de la que también es firme crítico.
La amenaza la hizo el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, durante una maratónica Asamblea General Extraordinaria de cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Washington, clave para el futuro de la CIDH.
«Lo que pedimos es seguir la discusión. Si no es posible, tenemos que entender que no tenemos el derecho de hacerlo (…). Si no es posible entonces discutir eso aquí, nosotros anunciamos como hemos dicho que preferimos estar fuera del sistema» interamericano de derechos humanos, dijo Patiño.
La Asamblea de este viernes buscaba cerrar una larga discusión de 22 meses de reformas de la CIDH, ente autónomo de la OEA, pero la oposición de Ecuador, Venezuela, Bolivia y Nicaragua, países detractores de la Comisión, impedía llegar a un consenso para hacerlo, luego de más diez horas de debate y negociaciones.
El vicecanciller de Bolivia, Juan Carlos Alurralde, dijo que su país también se reservaba «el derecho de pensar en opciones diferentes a continuar en este espacio».
Ya el presidente boliviano, Evo Morales, amenazó días atrás con retirarse de la CIDH, mientras que Venezuela denunció a la Convención Americana de Derechos Humanos el año pasado, por lo que a partir de septiembre dejará de reconocer la jurisdicción de la Corte Interamericana, con sede en Costa Rica.
Denunciando a la Convención Americana, se abandona la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pero para salirse de la CIDH un país tiene que abandonar a la OEA, algo inédito hasta estos momentos.
El canciller argentino, Héctor Timerman, lamentó la posibilidad de que esta Asamblea de la OEA apruebe una resolución por votación y no por unanimidad, por que «va a abrir la puerta, me temo, a que 1, 2 o 3 países abandonen el sistema y eso va a ser una victoria pírrica para una lucha de 22 meses para mejorar el sistema», señaló.
Ecuador, Venezuela, Nicaragua y Bolivia rechazaban el proyecto de resolución porque no incluía continuar el proceso de reformas, para debatir temas como cambiar la sede de la CIDH de Washington, revisar la financiación del organismo e igualar las capacidades de todas las relatorías del ente, todas posibilidades rechazadas por varios países y numerosas organizaciones de derechos humanos.
Esos países, pertenecientes a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), acusan a la CIDH de ser parcial en su contra y responder a intereses estadounidenses.