Elízabeth Romero y Emiliano Chamorro
El jefe de la Fuerza Naval, contralmirante Marvin Corrales, afirmó ayer que no han incrementado ni fuerzas ni embarcaciones en el Golfo de Fonseca, donde mantienen un patrullaje normal de protección a pescadores artesanales del país.
En lo que va del año la Fuerza Naval ha detenido nueve pangas, nueve cayucos y 35 tripulantes hondureños.
El último caso ocurrió el pasado fin de semana cuando una panga, que había ingresado de forma ilegal era perseguida por la Fuerza Naval, se dio vuelta. Después su tripulación fue rescatada llevada a Potosí, para ser atendidos y luego entregados a Migración en El Guasaule.
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Sobre denuncia efectuada la semana pasada por el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, sobre la navegación en esas aguas de una nave artillada, el jefe militar dijo que son “los medios navales nuestros” con los que patrullan el Golfo.
“No hay, creo, alguna Fuerza Naval que no tenga armamento en sus medios navales”, dijo.
La pasada semana el tema provocó que el ministro de Defensa de Honduras, Marlon Pascua, subiera el tono al amenazar que los “F5 (aviones hondureños) son una garantía que tiene Honduras para poder ejercer ese derecho de proteger la integridad de su territorio nacional y poder ejercer soberanía también”. Sin embargo, el pasado domingo el presidente Lobo sostuvo: “Lo menos que se quiere” en el Golfo de Fonseca “es un conflicto”.
A juicio de Carlos Argüello, representante legal de Nicaragua en la Corte Internacional de Justicia, el Gobierno de Nicaragua no está obligado a cederle mar del Golfo de Fonseca a Honduras, pues lo que el presidente Lobo invoca es una sentencia internacional de 1992, en la que Nicaragua no es parte.
“Lo primero que tenemos que estar claros es que la sentencia internacional que Honduras invoca de 1992, Nicaragua no es parte, no es cosa juzgada para Nicaragua, la propia sentencia lo dice. Así es que, decir que hay una sentencia que obliga a Nicaragua no es cierto, no hay ninguna sentencia. La posición tradicional de Nicaragua ha sido que en la boca de salida del Golfo de Fonseca está Nicaragua por un lado y El Salvador por otro a menos de 20 millas de distancia”, señaló el jurista Argüello.
“De acuerdo con el derecho del mar, las aguas territoriales de ambos países de Nicaragua y El Salvador se juntan allí. Honduras está a treinta millas en el fondo, la sentencia de Honduras y El Salvador les otorgan derechos en la boca del Golfo, pero esa sentencia no obliga a Nicaragua”, aclaró Argüello.
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