Josué Bravo
Corresponsal/Costa Rica
La mandataria costarricense Laura Chinchilla, aseguró que los ticos le deben mucho a la fallida carretera fronteriza con Nicaragua, no solo en cuanto a la “defensa” de su soberanía, sino al desarrollo integral que el proyecto conlleva a las comunidades fronterizas.
A inicios de 2011, sin planos ni estudios de impacto ambiental y amparado en un decreto de emergencia nacional, el gobierno de Chinchilla empezó a construir esta carretera rústica de 160 kilómetros, la que según Nicaragua, contamina el Río San Juan por el arrastre de sedimentos, por ubicarse en gran parte por la rivera derecha del cauce.
¿El argumento principal para su apertura? Una supuesta invasión del Ejército de Nicaragua, cuyos oficiales realizaban labores de vigilancia durante el dragado en la desembocadura del río San Juan. Ahí Nicaragua limpió un caño de unos 800 metros que conecta al río con la laguna de Harbour Head, sobre el humedal del mismo nombre, lo cual enfureció a Costa Rica alegando que el pantano le pertenece.
Pero el proyecto empezó a dañarse al iniciar el invierno del año pasado, por su mala construcción y denuncias de supuestos actos de corrupción. Muchos puentes colapsaron y el lastre sedimentado.
Al defender una vez más el proyecto, Chinchilla dice que los ticos le deben mucho a la ruta 1856, como bautizaron la obra, por la “defensa” de la soberanía que ahí se ejerce, a pesar de que son pocas las delegaciones policiales instaladas sobre la vía.
“Por ahora (al Ejército de Nicaragua) le será mucho más difícil (supuestamente invadir a Costa Rica), porque los estamos viendo, los estamos vigilando, sabemos donde están por supuesto y lo sabemos”, vociferó la mandataria, al inaugurar una planta hidroeléctrica en el Caribe norte del país.
“Es una ruta de oportunidad, de desarrollo ordenado respetando el medio ambiente”, alegó la mandataria. Dijo que será la justicia que señale a los responsables de la supuesta corrupción en la obra y ello no va impedir el desarrollo fronterizo de su país.
Para Chinchilla, este proyecto es más que la apertura de una carretera, pues ello conlleva mejoras a las comunidades vecinas.Esta semana, su gobierno presentó un ambicioso plan para corregir y desarrollar la carretera y sus comunidades, cuyo coste es de unos 300 millones de dólares, más del doble de lo previsto.