Gloria Picón
Hoy fue aprobada en lo general la Ley de Reforma y Adición a la Ley No. 613, “Ley de Protección y Seguridad a las Personas dedicadas a la actividad del Buceo”, con 75 votos a favor, 5 en contra, 4 abstenciones y 4 presentes.
La reforma establece un período de prórroga de dos años para que empiece a ser aplicada dicha ley que prohíbe el buceo con fines de extracción de la langosta, ya que ese método ha causado la inhabilitación de cientos de personas así como la pérdida de muchas vidas.
Esta es la tercera prórroga que se da, ya que lo que la ley manda es la «reconversión de la técnica de pesca», estableciendo que la pesca comercial de langosta debe darse por medio de la técnica de trampas (Nasas) y redes langosteras y no por buceo, con el fin de proteger la salud humana y las especies marina.
En la misma Ley señalan que el Estado, los empleadores y buzos, formularían e implementarían el Programa de Reconversión Ocupacional, sin embargo, la reconversión no se pudo formular ni ejecutar en el período establecido con las prórrogas anteriores.
Diputados de la Bancada Democrática Nicaragüense cuestionaron el hecho de que la iniciativa haya sido dictaminada por la Comisión del Medio Ambiente en lugar de la Comisión Laboral, ya que consideran que ni una sola de las ocho competencias que tiene dicha comisión está vinculada a la ley reformada.
Mientras tanto, el diputado Brooklyn Rivera indicó que durante la discusión en lo particular presentará unas mociones, porque considera que el dictamen realizado no es lo mejor. Agregó que la prórroga no es la solución, sino darle condiciones a los buceadores para que cambien su forma de subsistencia y no continúen muriendo.
A la Asamblea también llegaron miembros de una asociación de pescadores que llevaban consigo un proyecto de ley con el que le piden al Gobierno la inversión de 20 millones de dólares para comprar maquinaria y dedicarse a la extracción del oro y salir del mar.
Víctor Alvarado, presidente de dicha asociación dijo que la prórroga no es suficiente y exigen condiciones para poder salir del mar y dedicarse a otros trabajos. Sin embargo, Rivera señaló que Alvarado no representa a los buzos, ya que es dueño de barcos y vive de la labor de los buzos que se están muriendo porque no tienen las condiciones para hacer el trabajo al que se han dedicado.