Efe
La libertad de prensa en América “sigue en jaque por parte de gobiernos autoritarios que reinventan su acoso al periodismo, y por una violencia que parece no encontrar límites”, concluyó ayer la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en su reunión semestral.
El encuentro, que se realizó en Puebla, capital del estado homónimo en el centro de México, dio fin al análisis sobre el ejercicio de la libertad de expresión en América, para el cual se reunieron durante tres días directivos y dueños de prestigiados medios de comunicación. El presidente de la SIP, Jaime Mantilla, afirmó que el ataque contra la libertad de prensa en América se multiplica a través de un “nuevo y formidable” bloqueo a la compra de publicidad en los medios de comunicación críticos e independientes.
“El ataque, que agrava aún más la deteriorada situación que se vive en materia de libertad de expresión, radica en las presiones que los gobiernos ejercen para que empresas privadas retiren sus avisos en los medios independientes de comunicación”, explicó.
Por ello, la SIP hizo un llamado a los gobiernos, especialmente de Argentina, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Cuba, Honduras, Nicaragua, Guatemala y Panamá, a que no ignoren los peligros que entraña un modus operandi de “prácticas antidemocráticas que no respeta fronteras ideológicas en el hemisferio occidental”.
Mantilla advirtió sobre la fuerza de los inmensos aparatos de propaganda estatales y privados que son creados con el fin de difamar y atacar a periodistas, responsables de medios de comunicación, empresarios y políticos que no comulgan con el pensamiento oficial. Mientras la publicidad oficial crece sin disimulo y asciende a sumas millonarias, dijo, su uso como método de discriminación contra los medios críticos se multiplica.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A