CARACAS/ELNACIONAL.COM/ELUNIVERSAL.COM/AGENCIAS
El presidente encargado Nicolás Maduro inscribió ayer su candidatura personalmente ante el Consejo Nacional Electoral (CNE), y el líder opositor Henrique Capriles lo hizo en la tarde a través de un representante de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD, oposición) para las elecciones del 14 de abril.
Capriles, quien informó ayer que ya se desincorporó como gobernador de Miranda, presentó ante los medios el formulario de inscripción. Además, se refirió de nueva cuenta a la actuación, que calificó como “mentiras”, de Maduro. “Vamos a un proceso electoral con mucha firmeza, pero la paz es el camino”.
“Somos inviables jurídicamente porque tenemos una concesión que termina y no hay actitud de renovárnosla”, escribió el vicepresidente del canal, Carlos Zuloaga.
El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Jaime Mantilla, lamentó la decisión, y reprochó a Zuloaga olvidarse “de la responsabilidad social que significa mantener un medio independiente” en Venezuela.
El otro 20 por ciento de la televisora fue confiscado por el Gobierno hace tres años a su propietario, que sostiene demandas contra el Estado para intentar recuperarlo.
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“Esta campaña es entre tú y yo, Nicolás. Dejen al presidente tranquilo”, declaró Capriles, abogado de 40 años, en rueda de prensa, al acusar a Maduro de “tratar de esconderse detrás de la imagen” de Chávez de cara a las elecciones. “Sí creo que es posible vencer (…) tenemos que luchar, no importan las amenazas, es una lucha completamente desigual”, agregó.
Además, Capriles señaló que “si hay alguna palabra que yo haya dicho que ofende a la familia del presidente o que ofende al presidente, yo públicamente me retracto”, luego que Maduro dijera que los parientes de Chávez se reservan “todas las acciones judiciales para defender el honor del comandante”, después que Capriles acusó a Maduro de mentir sobre la muerte de Chávez.
EL “HIJO” DE CHÁVEZ
Maduro, exsindicalista y exconductor de bus, de 50 años, llegó en la mañana al CNE conduciendo una furgoneta, vestido con una chaqueta con los colores de la bandera venezolana. Inscribió su candidatura y entregó el mismo programa que presentó Chávez para los comicios de octubre.
El sucesor de Chávez se asomó con el puño en alto al balcón del CNE, que da sobre la plaza Diego Ibarra de Caracas, donde miles de seguidores estaban concentrados desde horas atrás al grito de “No volverán, no volverán” (al poder), en referencia a la oposición.
“Aquí vengo a cumplir su orden (…) No soy Chávez, pero soy su hijo y todos juntos, el pueblo, somos Chávez”, expresó al firmar el acta de inscripción, recordando el llamado a votar por el que hizo el mandatario el 8 de diciembre antes de someterse a una cuarta operación por el cáncer que lo llevó a la muerte.
Maduro prometió acabar con la violencia criminal —55.2 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2012, casi ocho veces la media mundial—. “No puede haber armas para matar, para atracar, eso se tiene que acabar”, expresó, al anunciar un plan de desarme en los barrios.
La campaña electoral durará solo 10 días, del 2 al 11 de abril, pero el ambiente empezó a caldearse el domingo cuando Capriles acusó a Maduro de “mentir” sobre las circunstancias de la muerte del mandatario. Con un retrato de Chávez de fondo, ante las cámaras de televisión, Maduro reaccionó tachando a Capriles de “fascista” y de incitar a la violencia.
EXPULSAN A DIPLOMÁTICOS
El gobierno de Estados Unidos notificó el sábado a Venezuela la expulsión de Orlando Montañez Olivares, segundo secretario de la Embajada de Venezuela en Washington, y Víctor Camacaro Mata, funcionario del consulado de Nueva York, en respuesta a la decisión del gobierno de Venezuela de expulsar a dos miembros de la agregaduría militar estadounidense, el 5 de marzo, antes de anunciar la muerte de Chávez, por “proponer proyectos desestabilizadores” a militares venezolanos.
La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, confirmó la expulsión de los funcionarios que fueron declarados personas non gratas, y aseguró que cuando se produce un incidente “injusto”, este merece una respuesta.
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